Skip to content


Un mundo sin periodistas

Un mundo sin periodistas. Así se titulaba el libro que Verbitsky publicó hace más de una década cuando combatía contra los atropellos menemistas contra su gremio. No podía prever entonces que semejante título iba a caer como anillo al dedo para quien ahora es la luz de sus ojos, una presidenta obsesionada con terminar con las mediaciones entre su voz y la opinión pública. El kirchnerismo suele decir que su problema son las empresas, y en particular las “monopólicas”, y no los periodistas. Pero hay suficiente evidencia como para dudar de esa distinción. El único pulpo mediático que molesta a los Kirchner es uno que no esté dispuesto a forzar a sus empleados a vender una imagen benéfica del matrimonio, a cambio de favores comerciales, lo que significa en los hechos desde 2007, perder audiencia y credibilidad, es decir su propia razón de ser a largo plazo, para llenarse transitoriamente los bolsillos. Algo que cada vez más ha dejado de ser una ecuación tentadora para los empresarios de medios, y por añadidura para los periodistas.

¿Cuál es, en este marco, el significado y la repercusión esperable del proyecto oficial de radiodifusión? Para considerarlo, advirtamos ante todo que el mismo tiene dos objetivos fundamentales, polarizar el campo político entre “innovadores” y “conservadores”, izquierda y derecha, y avanzar en el control gubernamental de los medios. De lo que se desprende una primera recomendación a seguir: conviene evitar las visiones simplistas, despolarizar el debate, no dramatizar las cosas ni emblocar a santos y réprobos, y medir desapasionadamente las consecuencias esperables en relación a lo que realmente importa, la libertad de prensa.

A este respecto, no caben dudas de que se trata de un mal proyecto: abre la puerta para el control de los contenidos al fijar límites a lo que cada empresa puede emitir como producción propia, producción nacional y producción extranjera y cosas por el estilo que no se intentaban desde tiempos de la dictadura; fuerza a muchos grupos empresarios a desprenderse de parte de sus licencias y licencias en un plazo perentorio, es decir, a malvender; la revisión de licencias fijada cada dos años alienta la desinversión y pone a todos los actores a merced de decisiones administrativas; fija tercios de participación extremadamente rígidos y que, sobre todo en el tercio de las “ongs” y los sindicatos (considerados absurdamente como equivalentes a universidades), se presta para todo tipo de manipulaciones, a favorecer a testaferros, a generar una fuerte desventaja entre los partidos, a los que se prohibe manejar medios en forma directa; crea instancias reguladoras de lo más imprecisas como las audiencias públicas, los “criterios de idoneidad” necesarios para acceder a licencias o las “localizaciones” con las que se determinará la superposición de frecuencias; mete en el paquete la televisión por cable de lo que derivará en un descomunal daño a los actores locales a favor de las señales extranjeras; facilita el ingreso de las telefónicas en contra de la pretendida meta de desconcentrar los medios. Es posible que algunos de estos problemas se reparen en el curso de una negociación, que se prevé de todos modos tan acelerada que es muy difícil imaginar que vaya a ser suficientemente pluralista y representativa.

Ante todo esto, la oposición se debate entre adoptar una actitud de principio, quitarle completamente legitimidad al trámite de la ley y prepararse para derogarla dentro de unos meses o en el peor de los casos, un par de años, o forzar una ruptura del bloque oficialista planteando propuestas alternativas y una discusión artículo por artículo. La primera actitud equivaldría a hacer lo que es habitual en Venezuela: la oposición niega legitimidad a todo lo que hace el régimen y éste la ignora, el sistema político queda así bloqueado hasta que una crisis general del gobierno lo destrabe. La segunda corre el riesgo de terminar igual que en el entrevero del diálogo, o peor aún, de la discusión de las facultades delegadas: el oficialismo cede muy poco a sus aliados que la van de opositores ambiguos (el SI y cía), y se sale con la suya. Podría concluirse que, puestos ante la inevitabilidad de una derrota, conviene al menos deslegitimarle la victoria al gobierno. Puede ser. Pero en cualquier caso conviene no derivar de ello que la Argentina en que vivimos, en transición hacia un nuevo gobierno, puede replicar los problemas del chavismo.

Ante todo, porque cabe dudar de las conclusiones que se suele extraer de la enumeración de objeciones que merece el proyecto oficial: que de su aplicación resultará la destrucción del reino de la libertad de prensa que existiría en el país, y un avance amenazante del control oficial sobre la opinión. Esto es por lo menos exagerado. En primer lugar, porque los Kirchner no son Chávez (ni Perón), ni Mariotto es Apold: no porque no quieran, sino porque les falta mucho para poder imaginar siquiera adquirir un control sobre la opinión como la de esos a quienes emulan. Recordemos que no lograron bloquear el sistema político, como en esos otros casos, sino consumir buena parte de su capital político cuando polarizaron en el conflicto del campo y en las recientes elecciones. Aun en el caso de que logren hacer aprobar la ley, y luego superar, en el escaso tiempo que les queda, la infinidad de barreras judiciales que los afectados razonablemente interpondrán, lo que resulte de ello puede distar y mucho de lo que ellos sueñan: ampliar el sistema de medios adictos de que ya disponen (Canal 7, radio nacional, Página 12, el grupo Spolky y demás) de muy poco puede servirles en su actual estado de aislamiento. Si ya les sirvió de muy poco cuando tenían logros que mostrar, popularidad y credibilidad, pensar que les va a servir ahora que carecen de todo ello es dar por el pito más de lo que el pito vale.

EL PREMIO CLARIN A LA IMAGEN DEL AÑO, DE MARCELO CARROLL, MUESTRA A UN GRUPO DE KIRCHNERISTAS LLORANDO TRAS EL VOTO NO POSITIVO DE COBOS. [Editado]

Además, conviene no sobrevalorar el sistema de medios que eventualmente resultaría afectado, y que dudosamente pueda ser descrito como el reino de la libertad de expresión. No sólo en el caso de Clarín, cuyo debilitamiento como grupo económico incluso puede que lo estimule a mejorar como empresa periodística y cultural, terrenos en que sus falencias se fueron agravando a medida que progresaba su suerte como inversor. Algo similar podría suceder en ciudades del interior, muchas de ellas sometidas actualmente a monopolios mediáticos estrechamente vinculados con la política local: puede ser que surjan en torno suyo actores más dependientes del gobierno nacional, vía lealtades ideológicas, recursos, o testaferros, o todas esas cosas a la vez; pero al menos esa competencia sería mejor que nada. Por otro lado, es difícil imaginar que una red así creada vaya a poder sobrevivir al declive indetenible del poder kirchnerista, y puede preverse que algunas de las criaturas pergeñadas por éste no tardarán en abandonarlo, si realmente pretenden seducir a la audiencia: el pluralismo no es una meta sincera de los K, pero involuntariamente podría terminar resultando de su afán por dañar a los poderes que no se le someten.

Posted in Kirchnerismo, Política, Politica Argentina.

Tagged with , .


12 Responses

Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.

  1. El diputado says

    Y entonces Marcos? Votamos o no votamos?

    Me quedo con su tercer párrafo. Críticas concretas y precisas, aunque da la sensación que muy emparchables. Las veo y la seguimos. Saludos!

  2. predicad0r says

    EN su articulo en Clarin hablaba de “pecados” de la empresa. En realidad Clarin logro habilmente durante la dictadura posicionarse como un poder factico de hecho al comienzo de la democracia.

    Todos los poderes politicos tuvieron que negociar con el conglomerado Clarin y en un balance general indefectiblemente ceder ante el grupo de manera. El conglomerado empresarial no hizo mas que crecer y acrecentar su poder de hecho y aumentar su capacidad de negociacion con los poderes de turno.

    Amen que los vacios legales de la ley actual le jugaron absolutamente a favor al grupo. Un hecho a destacar es que la ley actual vigente nominalmente el poder absoluto sobre los medios de comunicacion en el poder ejecutivo, o sea que la idea de hegemonia del poder ejecutivo con la nueva ley es un tanto rebuscada.

    Aqui hay grupos empresariales directamente afectados porque con la nueva ley se les diluye la hegemonia (y fundamentalmente los negocios) que actualmente detentan. En ese sentido no me parece objetivo el enfoque que la ley es en “contra” de Clarin, en realidad el grupo empresarial es el mas perjudicado porque desde la dictadura para aca es el mas hegemonicamente favorecido. EL punto objetivo entonces es si la hegemonia de Clarin es desde el punto de vista de la libertad de expresion deseable, si esta concentracion de Clarin no es deseable entonces no tiene sentido hablar de “pecados” del grupo o que la ley es en “contra de Clarin”: de partida favorece la libertad de expresion.

    Convengamos que objetivamente no podemos partir de una concepcion inmaculada del gobierno nacional pero mucho menos de un grupo empresarial. Aca caemos en lo ideologico, pero personalmente desconfio en primer lugar de la macula de un grupo empresarial y mas luego del gobierno (pensar que la ley es en “contra” de Clarin es invertir mi supuesto ideologico). Fuera de lo ideologico y cayendo en un terreno mas objetivo pienso que es caer en el terreno de la candidez pensar que los intereses de cualquier grupo empresarial son inmaculados, digamos que su motor y su existencia dependen de las ganancias, no son entidades de caridad.

    Otro punto que me gustaria señalarle es que reiteradamente escucho que se esgrime como argumento que el gobierno va a “regular los contenidos” a traves de la ley. Asi anunciado en abstracto, en un sentido de alarma. Convengamos que la ley actual tambien regula los contendios, convengamos que la funcion de cualquier ley es regula…una de las funciones basicas del Estado es regular la vida en sociedad, lo pienso en el mismo plano abstracto que se esgrime que se van a “regular” los contenidos.

    Desde horarios de proteccion al menor a tiempos de publicidad. Que se puede publicitar es incluso regulado en los medios de comunicacion de muchos paises del planeta (como la prohibicion de publicitar tabaco o alcohol en gran parte de Europa). o sea “regular” no es apriori una mala palabra como pareceria que se esgrime.

    En cuanto a regular contenidos fijese que la ley fundamentalmente apunta al contenido de las empresas mass mediaticas que mayormente estan radicadas en Buenos Aires. EN el interior del pais han ido absorviendo canales que se han transformado casi en meras repetidoras sin produccion propia, desvirtuando absolutamente la funcion socialmente deseable de un bien social como son los medios de comunicacion.

    Saludos.

  3. Marcos Novaro says

    Estimado Predicador, para considerar un poder como “excesivo” hay que ponerlo en contexto, en un país con monopolio sindical y cuasimonopolio electoral del PJ en muchas provincias y municipios, más sectores económicos muy concentrados (mucho más que el de los medios: por caso, los servicios telefónicos, la producción de insumos básicos, etc.etc.etc) identificar a Clarín como “monopolio” o peor, “hegemonía”, me parece por lo menos exagerado. Obviamente también es exagerado considerar hegemónico a los Kirchner, si leyó bien se habrá dado cuenta que en mi artículo se habla de “pretensión” no de otra cosa, quieren pero no pueden, como mucho lograran una gran confusión e ilegitimidad de las reglas de juego, y crear algunas oportunidades de negocios por caso a Moyano y testaferros varios, que los van a abandnar más rápido de lo que hizo en su momento el propio Clarín. Saludos

  4. Federico says

    @predicador: Convengamos que objetivamente no podemos partir de una concepcion inmaculada del gobierno nacional pero mucho menos de un grupo empresarial. Aca caemos en lo ideologico, pero personalmente desconfio en primer lugar de la macula de un grupo empresarial y mas luego del gobierno (pensar que la ley es en “contra” de Clarin es invertir mi supuesto ideologico). Fuera de lo ideologico y cayendo en un terreno mas objetivo pienso que es caer en el terreno de la candidez pensar que los intereses de cualquier grupo empresarial son inmaculados, digamos que su motor y su existencia dependen de las ganancias, no son entidades de caridad.@

    Esto creo que va al fondo de la cuestion. El objetivo de los medios ejercer control sobre los medios. Asi fue pensada la libertad de expresion. No es el gobierno el que tiene que controlar a los medios, porque por mas poderoso que sea un grupo economico, este no detenta el control del estado ni sus mecanismos legales, y coercitivos (a.k.a el monopolio de la fuerza).

    Tambien rescato la ultima frase de tu parrafo. La supuesta “función socialmente deseable” no puede ser definida por una camarilla de burocratas o academicos o lo que sea, porque siempre se prestara a arbitrariedades injustas. Lo unico deseable es la absoluta libertad de medios y de contenidos. Habra regulaciones que por su insignificancia podemos tolerar (como el horario de protección al menor), aunque deben ser pocas y obserbadas atentamente.

    Hay toda una dicucion absurda de como debe informar un medio, que hay que castigar la desinformación, etc. que demuestra la baja comprensión que existe sobre que es la libertad de expresión.

    Es ridículo que no se le permita a alguien tener mas de X cantidad de medios. En todo caso, de haber monopolio (cosa que no hay en Argentina), ya existen leyes para evitarlo y maneras de actuar en la justicia, no hay necesidad de regular mas en este aspecto.

    También es ridícula esa división de 33, 33 y 33. En primer lugar crea un grupo de medios en manos de un actor (el estado) mayor del que se critica ahora). Pero además, reduce el espacio comercial (el único con verdaderas chances de crecer y posiblemente el único donde se puedan desarrollar pensamientos críticos al gobierno de turno), quitandoles a estos medios su capacidad de control. Es mas fácil, acallar o aplastar hormigas que elefantes.

  5. Federico says

    erratas: donde dije “El objetivo de los medios ejercer control sobre los medios”

    Quise decir “El objetivo de los medios ejercer control sobre el gobierno”.

    :D

  6. javier says

    “…quieren pero no pueden,…”

    ¿y usted qué es, psiquico, que sabe lo que piensan los demas?

  7. javier says

    “Convengamos que objetivamente no podemos partir de una concepcion inmaculada del gobierno nacional pero mucho menos de un grupo empresarial. Aca caemos en lo ideologico, pero personalmente desconfio en primer lugar de la macula de un grupo empresarial y mas luego del gobierno…”

    no se puede caer en lo ideologico, porque siempre estamos en lo ideologico. ideologico no es antonimo de “objetividad”. hasta se podria argumentar que la objetividad es una ideologia.

    ideología.

    (Del gr. ἰδέα, idea, y -logía).

    2. f. Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc.

    fuente: rae

    notese: “ideas fundamentales (…) de una persona”. o sea que no tener ideologia es no tener ideas.

    “Fuera de lo ideologico y cayendo en un terreno mas objetivo pienso que es caer en el terreno de la candidez pensar que los intereses de cualquier grupo empresarial son inmaculados, digamos que su motor y su existencia dependen de las ganancias, no son entidades de caridad.@

    Esto creo que va al fondo de la cuestion. El objetivo de los medios ejercer control sobre los medios. Asi fue pensada la libertad de expresion. No es el gobierno el que tiene que controlar a los medios, porque por mas poderoso que sea un grupo economico, este no detenta el control del estado ni sus mecanismos legales, y coercitivos (a.k.a el monopolio de la fuerza). ”

    es cierto, los medios privados son empresas. entonces, por qué suponer que nos van a informar objetivamente si va en contra de sus intereses. otra cosa: los medios no tienen menos poder que el gobierno. no hay que subestimar el hecho de poder controlar a una gran mayoría de la opinion publica. cae en otro error, la libertad de expresion no es la libertad de las empresas de controlar al estado. no lo voy a aburrir citando de nuevo a la rae, pero convengamos que “expresion” no es lo mismo que “control”. ademas, esa libertad no se refiere solo a las empresas, sino que se refiere a todas las personas, sean o no dueños del multimedio mas grande de america. si el poder lo tienen los medios que controlan al gobierno, ¿para que sirve un gobierno? que el pais lo manejen directamente los medios entonces, seria mas facil. pequeña diferencia: a los medios no les interesa el bien comun.

    “Tambien rescato la ultima frase de tu parrafo. La supuesta “función socialmente deseable” no puede ser definida por una camarilla de burocratas o academicos o lo que sea, porque siempre se prestara a arbitrariedades injustas. Lo unico deseable es la absoluta libertad de medios y de contenidos. Habra regulaciones que por su insignificancia podemos tolerar (como el horario de protección al menor), aunque deben ser pocas y obserbadas atentamente.”

    sobre la “camarilla de burocratas”, sin palabras. “libertad de medios”, seria mucho mayor si se sanciona el proyecto de ley. me parece que los ciudadanos dueños de empresas son la minoría, no la mayoría. “habria regulaciones que podemos tolerar, aunque deben ser pocas”. qué mas decir, lo peor de los 90 vuelve. y despues la dictadura montochavista es la continuacion de los 90. bueno, al menos aclaramos los tantos. ya me suponia que estos parrafos no podian venir de alguien con una minima capacidad de analisis. (todos estos argumentos pueden ser rebatidos por un nene de secundaria). otra aclaracion: el proyecto de ley no se expresa sobre la regulacion de los contenidos.

    “Hay toda una dicucion absurda de como debe informar un medio, que hay que castigar la desinformación, etc. que demuestra la baja comprensión que existe sobre que es la libertad de expresión.” el unico que demuestra la baja compresion sobre la libertad de expresion es usted. si yo digo que su madre se gana la vida gracias a metodos no licitos y no tengo pruebas, eso no es libertad de expresion. los medios no son objetivos. esta mal que no lo blanqueen y que encima se quieran aprovechar de eso. y ademas tenemos personas como usted a las que les gusta que les mientan.

    “Es ridículo que no se le permita a alguien tener mas de X cantidad de medios. En todo caso, de haber monopolio (cosa que no hay en Argentina), ya existen leyes para evitarlo y maneras de actuar en la justicia, no hay necesidad de regular mas en este aspecto.”

    mas y mas y mas y mas desinformacion, o ignorancia, o lugares comunes, o como los quiera llamar. monopolio existe en la argentina, o a lo sumo oligopolio, y si usted simpatizara tanto con la libertad de mercado, no le parecería buena esta situacion. sobre la ridiculez de permitir la concentracion de medios, lo invito a ver como se concentran los medios en otros paises serios. tambien le recuerdo por si se le olvido que el proyecto cuenta con el respaldo de expertos internacionales y nacionales. quisiera aclararle tambien que si el gobierno quisiera controlar a los medios, sería muchisimo mas facil hacerlo con la situacion actual que con la que propone el proyecto de ley.

    “También es ridícula esa división de 33, 33 y 33. En primer lugar crea un grupo de medios en manos de un actor (el estado) mayor del que se critica ahora). Pero además, reduce el espacio comercial (el único con verdaderas chances de crecer y posiblemente el único donde se puedan desarrollar pensamientos críticos al gobierno de turno), quitandoles a estos medios su capacidad de control. Es mas fácil, acallar o aplastar hormigas que elefantes.”

    no alcanzo a comprender a que se refiere con “crea un grupo de medios en manos de un actor (el estado) mayor del que se critica ahora).” ¿usted sabe que se critica? tambien quiero aclararle que ese 33 33 33 es para la otorgacion de nuevas licencias (que, dicho sea de paso, se renuevan cada mucho mas que 2 años). no veo que tiene de malo “reducir el espacio comercial”. “pensamientos criticos al gobierno” justamente es lo que no abunda en los medios opositores, ataques son lo que yo veo (se puede comprobar muy facilmente eso: usted repite cosas que cree que son ciertas porque las vio en los grandes medios, pero en realidad son falsas. ahora preguntese por que esos medios no le dijeron la verdad. muy facil, porque va en contra de sus interes. a los medios solo les importa usted en cuanto pueden controlarlo para beneficiarse economicamente). por si usted tampoco sabe restar aprovecho para aclararle que reducir al 33% no quiere decir “quitar toda capacidad de control”. sin contar el hecho de que los medios no deberian ser los que controlen a los gobiernos (entonces, el verdadero gobierno serian los medios, ¿y quien los controla a ellos?), sino la ciudadania toda.

    aprovecho tambien para hacer una pregunta. me parece que para casi todo el mundo, el oficialismo ha quedado muy debilitado luego de las pasadas elecciones legislativas. algunos auguran que en el 2011 no los vota ni el loro y otros, a pesar de su discurso republicano y constitucional, sueñan con que no lleguen a 2011. suponiendo que esta fuera una ley “mordaza” (que ya hemos demostrado que no es), ¿de que le serviria al gobierno? supongamos que a traves de ese 33%, bombardea con mentiras. por supuesto (como paso los 2 ultimos años), el otro 66 no se lo dejaria pasar (es mas, los 2 ultimos años fueron en su mayoria mentiras, asi que imaginemos la envergadura de tal acto considerando que esta vez, ademas del poder tienen a la verdad de su lado). no seria mas facil controlar y hacer todo eso ahora. efectivamente, la ley propuesta por el gobierno mina su capacidad de control de medios. la respuesta de este acertijo es que el poder que tienen los medios es excesivo, pero la ley no hace que el poder del estado sea excesivo, sino que haya un balance. siguiendo con la situacion anterior. si el gobierno esta tan debilitado y de todas maneras no lo va a votar nadie… ¿de que le sirve arañar un pequeño porcentaje mas de los medios? un -supongamos- 5 contra 33 es una diferencia considerable, pero no alcanzaria para controlar a la gente. entonces el gobierno se desgastaria aun mas para -supuestamente- controlar a los medios por… ¿cuanto tiempo? no el suficiente para evitar la derrota en las urnas, seguramente.

    por ultimo le quiero recordar a todo aquel que lea esto que yo no vote al gobierno, pero no por eso voy a prestarle mi inteligencia o subordinarme a los peores intereses que pueden existir y que en realidad, por mas alianzas que se formen, estan en contra de todo lo que no sea ellos, tal es su afan de obtener mas ganancias, a costa de lo que sea,inclusive de 30000 vidas, y de controlarlo todo. analizando en frio la situacion, tratando de ser objetivo (pero objetivo en serio, no a lo federico), uno se da cuenta de que la mayoria de las cosas que le achacan los medios al gobierno (y que el resto del mediopelo repite gustoso) en realidad los describe mejor a ellos. reemplazemos “k” o “gobierno” por “medios” o, si queremos darle un tinte comico al asunto “nosotros” y veremos como todo cierra.

    deseo que con sus actos le hagan honor a sus palabras y por favor no borren este comentario. ¿no era que la oposicion, el disenso, siempre era bueno? ¿o era solo cuando no estan de acuerdo? con lo que desean, consenso, dialogo, pero con lo que no, oposicion, control. para pensar.

    deseo finalizar con un pedido, antes de expresarse, por favor traten de informarse, eso da lugar a un debate mucho mas rico y exacto. no se tiene que estar de acuerdo con nada, pero nunca hay que perder la capacidad de razonar. y si uno esta o no de acuerdo con algo, digalo con todas las letras y no camufle su pensamiento.

    como por la calidad del texto y los mensajes ya me veo venir las respuestas (eso si publican mi comentario, y si lo hacen agradezco de antemano), quiero aclarar que tampoco me pago nadie para decir esto (eso es libertad de expresion), como si les pagan les pagan los medios a muchos periodistas para decir lo que dicen (ahi si que no hay libertad de expresion – preguntenle a claudio diaz, si no). podria dar nombres, pero ese es otro debate.

  8. Marcos Novaro says

    Estimado Javier, no publicamos comentarios que nos gusten, ni lo hacemos para que nos agradezcan. En tu caso si dudamos fue por el abuso en la extensión, abusiva, y te rogamos no se vuelva una costumbre.
    Como te imaginarás no estoy muy de acuerdo con tus opiniones, aunque coincidamos en un punto importante: de poco le servirá al kirchnerismo aprobar esta ley. En todo caso la duda que me surge es a quién le servirá. ¿Será como piensan algunos “reformistas”, que al menos se habrá introducido un mecanismo de desconcentración de los medios, o como temen muchos opositores, que el problema no es sólo el poder que se le da a este gobierno ya en retirada, sino el que se dará a otros que vengan detrás y puedan disponer de mucho más tiempo y de más margen de discrecionalidad y consenso para meter mano y perseguir a sus opositores? Me inclino a pensar más en lo segundo que en lo primero, tal vez por pesimismo: y si esto es cierto entonces muchos entusiastas de la ley, provenientes de la izquierda, pueden llevarse la sorpresa de que permitirán la proliferación de radios y estaciones controladas, por ejemplo, por la iglesia y la infinidad de ongs que la rodean, y entonces en unos años extrañarán esos viejos buenos tiempos es que podían ver en TN expresarse a sus más amados intelectuales y profetas, porque en esa frecuencia tendrán que soportar a otros menos terrenales.
    Saludos

  9. David says

    “usted repite cosas que cree que son ciertas porque las vio en los grandes medios, pero en realidad son falsas.”
    A mí me parece que esta frase encierra gran parte del problema a la hora de debatir, el principio que rige sus pensamientos sobre los medios es totalmente funcionalista, son pensamientos que con alguna readecuación remiten a la teoría hipodérmica.
    Otra cosa, pensar que la relación sería 33 contra 66 es falso, porque el gobierno tiene entrada en el sector comercial, o sea, está activo ya mismo vía Spolsky, Ulloa, etc, y eso se agravaría si muchos medios actuales tuvieran que desprenderse en un año de varios medios, valga la redundancia. Por otra parte, también lo estaría en el sector de la sociedad civil, ongs, madres de plaza de mayo, sindicatos, etc. Por lo tanto la relación no sería de 33 a 66.
    Ahora lo que sinceramente me conmueve es la idea irreconciliable de que con esta ley el Estado recupera poder de control, y a su vez la idea de que el kirchnerismo está debilitado y que “en 2011 no los vota ni el loro”, muchos analistas políticos cercanos o pegados al gobierno estiman que en 2011 ganará una coalición de derecha, entonces la ley es la movida más cortoplacista del gobierno, es la táctica sin la estrategia, es golpear a Clarín para que en 2011 Macri u otro pueda manejar los medios como no pudo hacerlo Menem en los 90, es interesante como sus intereses populares actuales son los que en 2011 servirán de propaladora para difundir políticas neoliberales, esto según sus propias predicciones e ideas sobre derecha/izquierda. Le sirven en bandeja los próximos diez años a la derecha mientras dicen defender al pueblo. Eso, o la contradicción surge de una mentira: el gobierno cree que con esta ley puede manejar la información y sobrevivir al 2011. En fin, ni con Clarín ni con el Gobierno, con la democracia, debatir es lo mejor.

  10. Federico says

    Uf…se complica contestar por este medio. voy a tratar de ser breve.

    Javier.

    1-Tenes razón, mi elección de palabras no fue la mejor. Cuando dije “control” no me refería a manejo, sino a fiscalización. Aclarado esto, la paranoia de que los medios controlan al estado corre por su cuenta.

    2-Los medios no son objetivos, punto. Ninguno. Querer sancionar a un medio por no ser objetivos es de una ignorancia e hipocresia enorme. Porque no sancionar entonces a la revista barcelona, que dice todas mentiras, que se blanquee!!!!
    Por favor. La libertad de expresión es poder decir lo que a uno se le cante (incluso ofender, mentir, putear), sin ser censurado anteriormente o sancionado despues. Las figuras juridicas de calumnias e injurias quedaran relegadas al ambito privado si un juez determina que hubo perjuicio. Pero intentar llevar eso al ambito público siempre significó lisa y llana censura. Como por ejemplo usted diciendo que no hay criticas, sino ataques es la clasica excusa de los censuradores de turno.

    Los medios no son objetivos o mentirosos, son mas creibles o menos creibles. Quedara a manos de cada medio cultivar su propia credibilidad.

    3-Que halla grupos economicos que dominen el mercado no quiere decir que hay un monopolio. Sería como decir que coca cola tiene el monopolio de las bebidas gaseosas. En argentina hay 4 o 5 grandes grupos y otros tantos medios independientes. Considerando las particularidades del mercado de medios y en comparación con algunos de nuestros vecinos (incluso los mas serios) el sistema de medios en argentina esta lejos de ser el peor.

    4-La ley si regula contenidos. Plantea por ejemplo para las radios un determinado % de musica nacional y y para los canales de TV otro tanto de producción propia.

    Saludos.

  11. Una simple televidente says

    Hola.
    Por primera vez entré a este blog, en realidad porque puse la palabra “política” en google y de allí 284.000.000 de sitios aparecieron. Por algún motivo, clickeé aquí.
    Soy, como puse, una simple televidente. Pero por alguna razón también, muy interesada en todo este tema de la Nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
    Ley lo que escribieron en el blog, que fue antes de que se aprobara la media sanción en diputados, y me gustaría saber, primero, con todo respeto, si la o las personas que escriben son de algún partido de oposición (pregunto esto porque está claro que no son oficialistas, no porque yo lo sea) y si a partir de las modificaciones que se le hicieron al proyecto, uds también modificaron o modificarían mejor dicho, algo de lo que escribieron.
    Me pregunto si elogian la postura de la oposición de haberse ido del recinto cuando había que votar.
    Me pregunto si creen que estar dominados por el grupo Clarín es gozar de “libertad de expresión”. Me da un poco de vergüenza escuchar que todo lo que se dice, se dice en nombre de la libertad de expresión. Así como estamos, nadie tiene libertad de decir nada. Y quizás como estemos en el futuro, habrá que hacer más modificaciones para que realmente podamos gozar de ese derecho todos los ciudadanos de la Argentina.

    Me gustaría decirles que como ciudadana, creo (y probablemente con poco conocimiento de causa, pero me animo a expresarme) que esta ley excede a este gobierno. Cuando los kirchner dejen de existir, si esta ley sigue viva, podremos seguir teniéndola de nuestro lado, del lado de la ciudadanía.
    Y si, ojalá la ciudadanía en 2011 tenga conciencia de lo que vota y no pase, nos gobernara el país un personaje como Macri o alguno de sus secuaces aliado con el campo o con los grupos económicos más importantes, tendremos una ley que nos deje expresarnos y decir lo que no nos gusta de ese gobierno o lo que queremos para el pueblo.
    Ojalá en 2011 haya una alternativa entre Kirchner y Macri para votar, porque aviso, no me conforma ninguno de los dos; pero sí creo, y afirmo, que esta ley excede a cualquier gobierno y nos permite al menos, poder decir lo que pensamos.
    Termino para que no me acusen de larguera y publiquen mi comentario.
    Saludos

  12. Marcos Novaro says

    Estimada “simple televidente”, tal vez debería ver menos televisión y prestar más atención a lo que se escribe, no creo que haya ningún motivo para que considere a ninguna persona de las que escribe en este blog un esbirro de Clarín ni de nadie, simplemente se discuten opiniones. La ley como pasó a Senadores sigue siendo en mi opinión bastante mala, no me parece especialmente acertada la estrategia de deslegitimación que terminó usando la oposición, pero creo que como se manejó Rossi quedaban pocas alternativas, y en todo caso en el Senado están a tiempo de hacer otra cosa, parece que con más suerte, en cualquier caso, esta ley no es para los ciudadanos, ni va a “permitir decir lo que pensamos”, la sola mención de que los medios tienen que informar “con responsabilidad” y cosas por el estilo sugiere que alguien (casualmente un órgano controlado por el Ejecutivo) estará fiscalizando si en su opinión lo hacen bien o mal, eso es para preocuparse, no creo sea ningún avance hacia la libertad de los ciudadanos.