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	<title>Comentarios en: Legados de ingobernabilidad</title>
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	<description>Blog del Centro de Investigaciones Políticas (www.cipol.org)</description>
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		<title>Por: Marcos Novaro</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1728</link>
		<dc:creator>Marcos Novaro</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Sep 2009 01:54:56 +0000</pubDate>
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		<description>Estimado Observador, en la forma en que planteás mis argumentos, no me asombra que estés cansado. Y dado que reconocés haber recurrido a &quot;esta lógica durante mucho tiempo&quot;, no soy quien para sacarte de tu pereza. En cualquier caso, no hay en danza ningún concurso para medir culpas. Sólo se trata de analizar la capacidad del peronismo, que ha demostrado tanto en el ejercicio del gobierno como fuera de él, para descargar costos en otros actores, reinventarse y ser &quot;el problema y su solución&quot;, un tema a esta altura recontra trillado, absolutament actual, y cuya consideración no ofende a ningún peronista que se precie, que yo sepa les preocupa también a ellos cada vez más, como ha demostrado en estos días con particular agudeza E.Duhalde.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Observador, en la forma en que planteás mis argumentos, no me asombra que estés cansado. Y dado que reconocés haber recurrido a &#8220;esta lógica durante mucho tiempo&#8221;, no soy quien para sacarte de tu pereza. En cualquier caso, no hay en danza ningún concurso para medir culpas. Sólo se trata de analizar la capacidad del peronismo, que ha demostrado tanto en el ejercicio del gobierno como fuera de él, para descargar costos en otros actores, reinventarse y ser &#8220;el problema y su solución&#8221;, un tema a esta altura recontra trillado, absolutament actual, y cuya consideración no ofende a ningún peronista que se precie, que yo sepa les preocupa también a ellos cada vez más, como ha demostrado en estos días con particular agudeza E.Duhalde.</p>
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	<item>
		<title>Por: El Observador</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1727</link>
		<dc:creator>El Observador</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 17:56:51 +0000</pubDate>
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		<description>*La culpa de todo la tiene el peronismo*. Es un tipo de comentario tentador, principalmente por su simplicidad. Permite analizar el contexto actual y toda la historia distinguiendo entre buenos y malos, entre republicanos y dictadores, entre carmelitas descalzas y gobernantes sedientos de poder y más poder. Yo mismo he recurrido a esta lógica durante mucho tiempo.
Marcos habla de que el peronismo deja herencias envenenadas. No sé por qué lo dice en plural y por qué lo reduce al peronismo (me parece que Alfonsín y De la Rúa también dejaron herencias envenenadas).
Entre el 55 y el 89 el peronismo gobernó sólo durante tres años y sin embargo los problemas no se solucionaron sino que se multiplicaron exponencialmente.
P.D.: Aclaro que no soy peronista, tampoco antiperonista, pero este tipo de análisis ya me cansaron.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>*La culpa de todo la tiene el peronismo*. Es un tipo de comentario tentador, principalmente por su simplicidad. Permite analizar el contexto actual y toda la historia distinguiendo entre buenos y malos, entre republicanos y dictadores, entre carmelitas descalzas y gobernantes sedientos de poder y más poder. Yo mismo he recurrido a esta lógica durante mucho tiempo.<br />
Marcos habla de que el peronismo deja herencias envenenadas. No sé por qué lo dice en plural y por qué lo reduce al peronismo (me parece que Alfonsín y De la Rúa también dejaron herencias envenenadas).<br />
Entre el 55 y el 89 el peronismo gobernó sólo durante tres años y sin embargo los problemas no se solucionaron sino que se multiplicaron exponencialmente.<br />
P.D.: Aclaro que no soy peronista, tampoco antiperonista, pero este tipo de análisis ya me cansaron.</p>
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	<item>
		<title>Por: Rinconete</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1723</link>
		<dc:creator>Rinconete</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 20:19:50 +0000</pubDate>
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		<description>Marcos
Sin duda que la Iglesia y un multimedios son corporaciones distintas a la AFA, la UBA o un sindicato. Pero la histeria anti Ejecutivo que hoy es de rigor pareciera eludir el hecho de que no existen en nuestro país tradiciones democráticas en ninguna corporación. El poder ejecutivo, imperfectamente, tiene al menos ciertos controles que las corporaciones desconocen. Es así que cualquier consultora-sello de goma puede determinar que la inflación es del 40% con la misma discrecionalidad con la que Moreno dibuja sus números pero sin tener que padecer ninguna de las críticas que este recibe. 

No veo nada de malo en que Clarín quiera maximizar sus ganancias como no había nada de cuestionable en que las empresas privatizadas de servicios buscaran modificar el marco contractual para aumentar las suyas (Por mi parte quisiera exigir al gobierno que cada argentino deba contratar los servicios de un arquitecto al menos una vez al mes). El drama es que el Estado sea permeable a esas demandas. Insisto, el problema no es que Magneto haya amenazado a De la Rúa para que no persista con su proyecto de nueva ley de medios, el problema es que De la Rúa haya sucumbido a la amenaza. Eso suele ser es el principio del fin.

Estamos de acuerdo en el peligro de la famosa sociedad civil. Es un término vaporoso que tiene un gran atractivo entre la gente decente, a diferencia de la runfla de políticos que son el Mal encarnado. Creo que solo la política y su ejercicio puede mejorar la realidad. No creo en las ONG, en las asambleas ni tampoco en los soviets (por si hubiera alguna duda) sino en los partidos políticos, mal necesario que todavía no se ha reemplazado por algo mejor. 

Y prefiero, en la medida de lo posible, tener poderes fragmentados o al menos efímeros. Entre un sistema que permite la creación de un par de gigantes multimedios y otro que abre el juego a una cantidad mayor de jugadores de menor tamaño, me quedo con el segundo. Sin duda el gobierno de turno va a intentar cooptarlos, pero va a tener poco tiempo para hacerlo y la fragmentación justamente le va a complicar la tarea.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Marcos<br />
Sin duda que la Iglesia y un multimedios son corporaciones distintas a la AFA, la UBA o un sindicato. Pero la histeria anti Ejecutivo que hoy es de rigor pareciera eludir el hecho de que no existen en nuestro país tradiciones democráticas en ninguna corporación. El poder ejecutivo, imperfectamente, tiene al menos ciertos controles que las corporaciones desconocen. Es así que cualquier consultora-sello de goma puede determinar que la inflación es del 40% con la misma discrecionalidad con la que Moreno dibuja sus números pero sin tener que padecer ninguna de las críticas que este recibe. </p>
<p>No veo nada de malo en que Clarín quiera maximizar sus ganancias como no había nada de cuestionable en que las empresas privatizadas de servicios buscaran modificar el marco contractual para aumentar las suyas (Por mi parte quisiera exigir al gobierno que cada argentino deba contratar los servicios de un arquitecto al menos una vez al mes). El drama es que el Estado sea permeable a esas demandas. Insisto, el problema no es que Magneto haya amenazado a De la Rúa para que no persista con su proyecto de nueva ley de medios, el problema es que De la Rúa haya sucumbido a la amenaza. Eso suele ser es el principio del fin.</p>
<p>Estamos de acuerdo en el peligro de la famosa sociedad civil. Es un término vaporoso que tiene un gran atractivo entre la gente decente, a diferencia de la runfla de políticos que son el Mal encarnado. Creo que solo la política y su ejercicio puede mejorar la realidad. No creo en las ONG, en las asambleas ni tampoco en los soviets (por si hubiera alguna duda) sino en los partidos políticos, mal necesario que todavía no se ha reemplazado por algo mejor. </p>
<p>Y prefiero, en la medida de lo posible, tener poderes fragmentados o al menos efímeros. Entre un sistema que permite la creación de un par de gigantes multimedios y otro que abre el juego a una cantidad mayor de jugadores de menor tamaño, me quedo con el segundo. Sin duda el gobierno de turno va a intentar cooptarlos, pero va a tener poco tiempo para hacerlo y la fragmentación justamente le va a complicar la tarea.</p>
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	<item>
		<title>Por: Marcos Novaro</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1722</link>
		<dc:creator>Marcos Novaro</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 14:30:57 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.politica.com.ar/blog/?p=307#comment-1722</guid>
		<description>Estimado Rinconete, hay un punto de tu comentario que me parece problemático, y revelador de cierta confusión anticapitalista que flota en el ambiente: es legítimo preocuparse por la eternización en el poder de gente como Shuberoff, Grondona o Cavalieri, no tiene tanto sentido en cambio mezclar eso con la situación de Bergoglio, menos todavía con la de Ernestina. Por la simple razón de que estos últimos no son dignatarios electivos, ni pertenecen a instituciones democráticas, son otra cosa.

En la discusión sobre los medios algo de esta confusión se está filtrando: se compara el poder de Clarín con el de Kirchner, y es un poco absurdo hacerlo. No porque Clarín no haya llegado a tener demasiado poder y no sea bueno limitarlo, sino porque se trata de dos problemas distintos: Clarín es una empresa de medios, en todo el mundo las empresas, de medios o de cualquier cosa, quieren ganar dinero, y hay que permitírselo. Además, la industria de medios tiene que tener otros fines, que no vienen garantizados simplemente por la lógica empresaria, como por ejemplo, generar información plural y de calidad, para eso existen las regulaciones, y el problema es que estas regulaciones no pueden estar en las manos discrecionales del gobierno, sino en las más imparciales del estado. 

En Argentina hay dos problemas de naturaleza distinta entonces: medios concentrados, de un lado, gobiernos que se confunden con el estado, y aplican la ley en su beneficio y el de sus amigos, del otro. La discusión en última instancia consiste en si con este proyecto no se estará ganando muy poco en relación a mejorar la pluralidad y calidad de la industria para ceder bastante en términos de las oportunidades para intervenciones discrecionales del poder político (hoy del de Kirchner, mañana del que sea).

Pero además existe otro problema detrás de este argumento y clima anticapitalista, y es el de esta invención kirchnerista de que se puede sustituir la industria de medios por otra cosa, la &quot;sociedad civil&quot;, que vendría a ser algo así como la superación del capitalismo y de la imposición de la autoridad, sería la sociedad informándose a sí misma. Esa pretensión está basada en una proporción de ingenuidad (gente que leyó demasiado y demasiado mal a Habermas y cree que la SC es buena y libre, y florecerá cuando los sistemas sean refrenados en su lógica maligna) y una proporción (creo que mayor a la anterior) de caraduras, que contrabandean detrás de esa ilusión una intervención política disfrazada de espíritu cívico. Por eso me parece que lo peor del proyecto es lo de los tercios y todo el cuento de combatir a las empresas para reemplazarlas por ONGs que serán subsidiadas por el estado para que militantes del bien nos cuenten como son las cosas. En suma, un espanto.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Rinconete, hay un punto de tu comentario que me parece problemático, y revelador de cierta confusión anticapitalista que flota en el ambiente: es legítimo preocuparse por la eternización en el poder de gente como Shuberoff, Grondona o Cavalieri, no tiene tanto sentido en cambio mezclar eso con la situación de Bergoglio, menos todavía con la de Ernestina. Por la simple razón de que estos últimos no son dignatarios electivos, ni pertenecen a instituciones democráticas, son otra cosa.</p>
<p>En la discusión sobre los medios algo de esta confusión se está filtrando: se compara el poder de Clarín con el de Kirchner, y es un poco absurdo hacerlo. No porque Clarín no haya llegado a tener demasiado poder y no sea bueno limitarlo, sino porque se trata de dos problemas distintos: Clarín es una empresa de medios, en todo el mundo las empresas, de medios o de cualquier cosa, quieren ganar dinero, y hay que permitírselo. Además, la industria de medios tiene que tener otros fines, que no vienen garantizados simplemente por la lógica empresaria, como por ejemplo, generar información plural y de calidad, para eso existen las regulaciones, y el problema es que estas regulaciones no pueden estar en las manos discrecionales del gobierno, sino en las más imparciales del estado. </p>
<p>En Argentina hay dos problemas de naturaleza distinta entonces: medios concentrados, de un lado, gobiernos que se confunden con el estado, y aplican la ley en su beneficio y el de sus amigos, del otro. La discusión en última instancia consiste en si con este proyecto no se estará ganando muy poco en relación a mejorar la pluralidad y calidad de la industria para ceder bastante en términos de las oportunidades para intervenciones discrecionales del poder político (hoy del de Kirchner, mañana del que sea).</p>
<p>Pero además existe otro problema detrás de este argumento y clima anticapitalista, y es el de esta invención kirchnerista de que se puede sustituir la industria de medios por otra cosa, la &#8220;sociedad civil&#8221;, que vendría a ser algo así como la superación del capitalismo y de la imposición de la autoridad, sería la sociedad informándose a sí misma. Esa pretensión está basada en una proporción de ingenuidad (gente que leyó demasiado y demasiado mal a Habermas y cree que la SC es buena y libre, y florecerá cuando los sistemas sean refrenados en su lógica maligna) y una proporción (creo que mayor a la anterior) de caraduras, que contrabandean detrás de esa ilusión una intervención política disfrazada de espíritu cívico. Por eso me parece que lo peor del proyecto es lo de los tercios y todo el cuento de combatir a las empresas para reemplazarlas por ONGs que serán subsidiadas por el estado para que militantes del bien nos cuenten como son las cosas. En suma, un espanto.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Rinconete</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1719</link>
		<dc:creator>Rinconete</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 19:59:14 +0000</pubDate>
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		<description>Marcos
No digo que sea irrelevante el tipo de gobierno sino que sus intenciones lo son. 
Hoy la discusión política está en gran parte focalizada en el Como, dejando de lado el Que. Eso es una gran diferencia con el ´03 cuando Kirchner era aplaudido no porque lo que hiciera respondiera a las estrictas normas republicanas de consenso y diálogo, sino porque lo que hacía (el Que) respondía a aquello que la clase media esperaba. Cuando descabezó la cúpula militar lo hizo con el mismo estilo de energúmeno con el que selló el acuerdo con la AFA. No hubo un cambio intrinseco en la forma de hacer política, más allá de la partida de Lavagna (que a ojos de la oposición pasó de ser un pésimo ministro a un candidato posible al dejar el gobierno). 
La oposición, salvo algunas excepciones módicas, ha descubierto el Mal y se dispone a combatirlo frontalmente. Los radicales que siempre criticaron el sistema de las AFJP negaron su apoyo a su eliminación por miedo a darle más recursos al terrible Moloch de la Rosada. Hoy una parte de la CC que objetivamente está de acuerdo con el espíritu de la nueva ley de medios la ataca por la increíble discrecionalidad que le daría al ejecutivo por tener mayoría en el organo de control (en el proyecto de la Alianza del 2001 el ejecutivo nombraba a todos los integrantes del organo de control). 

La verdadera discusión sería la de saber cuales son los contrapoderes legítimos al ejecutivo nacional, que tanto miedo causa entre nuestros representantes. ¿Las corporaciones? El Moloch de la Rosada durará probablemente 8 años. ¿Cuanto duraron Shuberoff, Grondona, Bergoglio, Cavalieri, Herrera de Noble? ¿Quienes los controlan? 

Pero no solo Kirchner no cambió su modo de hacer política con respecto a los años de enamoramiento con la clase media sino que esa es la manera en que la mayoría de los partidos lo hacen, salvo unas pocas excepciones. El PRO, la CC, el peronismo, los radicales profesan la mesa chica, las alianzas circunstanciales, las candidaturas mediáticas, la figura del hombre providencial y la voluntad de perdurar por sobre todas las cosas. Carrió hace y deshace sellos de goma en la soledad de su living, Macri nombra sin consenso alguno a su vicejefa como candidata a diputada o a un siniestro matón como responsable de la seguridad y los radicales se alinean con quien habían crucificado por el simple hecho de que tiene buena imagen.  

La figura del Moloch enloquecido es funcional al mantenimiento de un frente opositor, cuya única afinidad pasa por su odio visceral, y al reemplazo de la discusión política por un vaporoso discurso ético.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Marcos<br />
No digo que sea irrelevante el tipo de gobierno sino que sus intenciones lo son.<br />
Hoy la discusión política está en gran parte focalizada en el Como, dejando de lado el Que. Eso es una gran diferencia con el ´03 cuando Kirchner era aplaudido no porque lo que hiciera respondiera a las estrictas normas republicanas de consenso y diálogo, sino porque lo que hacía (el Que) respondía a aquello que la clase media esperaba. Cuando descabezó la cúpula militar lo hizo con el mismo estilo de energúmeno con el que selló el acuerdo con la AFA. No hubo un cambio intrinseco en la forma de hacer política, más allá de la partida de Lavagna (que a ojos de la oposición pasó de ser un pésimo ministro a un candidato posible al dejar el gobierno).<br />
La oposición, salvo algunas excepciones módicas, ha descubierto el Mal y se dispone a combatirlo frontalmente. Los radicales que siempre criticaron el sistema de las AFJP negaron su apoyo a su eliminación por miedo a darle más recursos al terrible Moloch de la Rosada. Hoy una parte de la CC que objetivamente está de acuerdo con el espíritu de la nueva ley de medios la ataca por la increíble discrecionalidad que le daría al ejecutivo por tener mayoría en el organo de control (en el proyecto de la Alianza del 2001 el ejecutivo nombraba a todos los integrantes del organo de control). </p>
<p>La verdadera discusión sería la de saber cuales son los contrapoderes legítimos al ejecutivo nacional, que tanto miedo causa entre nuestros representantes. ¿Las corporaciones? El Moloch de la Rosada durará probablemente 8 años. ¿Cuanto duraron Shuberoff, Grondona, Bergoglio, Cavalieri, Herrera de Noble? ¿Quienes los controlan? </p>
<p>Pero no solo Kirchner no cambió su modo de hacer política con respecto a los años de enamoramiento con la clase media sino que esa es la manera en que la mayoría de los partidos lo hacen, salvo unas pocas excepciones. El PRO, la CC, el peronismo, los radicales profesan la mesa chica, las alianzas circunstanciales, las candidaturas mediáticas, la figura del hombre providencial y la voluntad de perdurar por sobre todas las cosas. Carrió hace y deshace sellos de goma en la soledad de su living, Macri nombra sin consenso alguno a su vicejefa como candidata a diputada o a un siniestro matón como responsable de la seguridad y los radicales se alinean con quien habían crucificado por el simple hecho de que tiene buena imagen.  </p>
<p>La figura del Moloch enloquecido es funcional al mantenimiento de un frente opositor, cuya única afinidad pasa por su odio visceral, y al reemplazo de la discusión política por un vaporoso discurso ético.</p>
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	<item>
		<title>Por: Marcelo</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1718</link>
		<dc:creator>Marcelo</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 17:42:06 +0000</pubDate>
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		<description>En mi opinión la diferencia más importante entre Menem y Kirchner -yo no les veo muchas- es la capacidad y la tendencia del kirchnerismo de obturar el sistema político, Menem operaba con el peronismo y no surgían alternativas más por incapacidades de la oposición que por presiones del oficialismo, en el esquema actual el kirchnerismo no solo opera con el peronismo sino que atrae distintas fuerzas políticas, este es un gobierno que en su segundo mandato -no en el primero, donde funcionaría el argumento de la inocencia o el desconocimiento- sigue logrando poner a Ishi con Estela de Carlotto, cualquier opción que surge distinta al gobierno es catalogada o de derecha-golpista o izquierda-funcional. El menemismo trabajaba sobre sus fortalezas, el kirchnerismo necesita todo el tiempo destruir a un otro porque su núcleo ideológico es demasiado inestable, no se trata de oscuras intenciones se trata de una práctica política específica.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En mi opinión la diferencia más importante entre Menem y Kirchner -yo no les veo muchas- es la capacidad y la tendencia del kirchnerismo de obturar el sistema político, Menem operaba con el peronismo y no surgían alternativas más por incapacidades de la oposición que por presiones del oficialismo, en el esquema actual el kirchnerismo no solo opera con el peronismo sino que atrae distintas fuerzas políticas, este es un gobierno que en su segundo mandato -no en el primero, donde funcionaría el argumento de la inocencia o el desconocimiento- sigue logrando poner a Ishi con Estela de Carlotto, cualquier opción que surge distinta al gobierno es catalogada o de derecha-golpista o izquierda-funcional. El menemismo trabajaba sobre sus fortalezas, el kirchnerismo necesita todo el tiempo destruir a un otro porque su núcleo ideológico es demasiado inestable, no se trata de oscuras intenciones se trata de una práctica política específica.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Rinconete</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1717</link>
		<dc:creator>Rinconete</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 14:31:29 +0000</pubDate>
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		<description>Fernando Dozo
Todos los últimos gobiernos han alterado ¨el sistema polìtico-institucional deliberadamente¨. En realidad no ha habido en los últimos años gobierno nacional que se interesara más por las instituciones que por su propia supervivencia. Menem las avasalló con el apoyo de los mismos medios y la misma clase media (al menos al inicio) que hoy se han transformado en seguidores de Thomas Jefferson. Menem era un político de raza que tomaba decisiones y aseguraba la gobernabilidad mientras que Kirchner es un bárbaro sin escrúpulos que gobernó con una hegemonía chavista.
La Alianza durante su experimento fallido de menemismo blanco, prefirió apostar a la ¨gobernabilidad¨ antes que al respeto de las instituciones, cubriendo a los senadores corruptos, lo que dinamitó estas sin lograr aquella. 

Dedicar tiempo a señalar y catalogar las oscuras intenciones de nuestros gobernantes (personajes inmorales que nada tienen que ver con nosotros sus votantes, virtuosos atenienses) nos hace perder energía en analizar su política.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Fernando Dozo<br />
Todos los últimos gobiernos han alterado ¨el sistema polìtico-institucional deliberadamente¨. En realidad no ha habido en los últimos años gobierno nacional que se interesara más por las instituciones que por su propia supervivencia. Menem las avasalló con el apoyo de los mismos medios y la misma clase media (al menos al inicio) que hoy se han transformado en seguidores de Thomas Jefferson. Menem era un político de raza que tomaba decisiones y aseguraba la gobernabilidad mientras que Kirchner es un bárbaro sin escrúpulos que gobernó con una hegemonía chavista.<br />
La Alianza durante su experimento fallido de menemismo blanco, prefirió apostar a la ¨gobernabilidad¨ antes que al respeto de las instituciones, cubriendo a los senadores corruptos, lo que dinamitó estas sin lograr aquella. </p>
<p>Dedicar tiempo a señalar y catalogar las oscuras intenciones de nuestros gobernantes (personajes inmorales que nada tienen que ver con nosotros sus votantes, virtuosos atenienses) nos hace perder energía en analizar su política.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: fernando dozo</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1716</link>
		<dc:creator>fernando dozo</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Sep 2009 23:28:35 +0000</pubDate>
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		<description>Totalmente de acuerdo con el anàlisis, en modo alguno las oscuras intenciones de los presidentes son irrelevantes cuando provocan la alteraciòn del sistema polìtico-institucional deliberadamente o dañan intencionalmente las fuerzas productivas del paìs. Historicamente, el peronismo desalojado del poder ha embarrado sistematicamente la cancha, aunque en esa cancha estemos todos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Totalmente de acuerdo con el anàlisis, en modo alguno las oscuras intenciones de los presidentes son irrelevantes cuando provocan la alteraciòn del sistema polìtico-institucional deliberadamente o dañan intencionalmente las fuerzas productivas del paìs. Historicamente, el peronismo desalojado del poder ha embarrado sistematicamente la cancha, aunque en esa cancha estemos todos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Marcos Novaro</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1715</link>
		<dc:creator>Marcos Novaro</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Sep 2009 18:45:49 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.politica.com.ar/blog/?p=307#comment-1715</guid>
		<description>Vayamos por partes:


Estimado Rinconete, El Kirchner de 2003 tenía a Lavagna de Ministro, un poder acotado en el PJ y el Congreso y estaba obligado a ganrse el amor de las masas, hizo cosas buenas y cosas malas para conseguirlo, pero no creo que haya que achacarle a los que lo aplaudieron, entre quienes no me contaba, las cosas malas, ni mucho menos las cosas peores que se le ocurrieron para taparlas y para salir del paso cuando el contexto dejó de ser tan favorable. 

Volver sobre la ley de medios no sé si es oportuno, solo aclararía que en mi opinión sí es relevante qué tipo de gobierno es al que uno le da más poder para decidir sobre los medios: eso no quita legitimidad al actual Congreso para debatir y eventualmente aprobar la ley, pero sí es razonable decir que los partidos deberían atender a la falta de consenso del actual gobierno tanto como a su manifiesta voluntad de meter mano en los medios, para demorar el tratamiento, demorar sobre todo su aplicación y buscar una ley que la apruebe o al menos no la resista una mayoría calificada. Por último, tenés razón que la Presidencia es más competitiva que muchas otras instituciones, y por tanto sería razonable a priori confiarle a ella cierto control sobre los medios antes que a la CGT, los gobernadores o algunas ONGs, es un argumento que quise usar en mi artículo, que es menos lo que va a lograr Kirchner que lo que van a lograr Moyano, la curia y varios otros. 

En cuanto al comentario de Alejandro, creo que tenés razón, lo más probable es que los peronistas no hagan nada, desensillen hasta que aclare, pero me parece que disimular no va a servirles cuando nos acerquemos a 2011, y por otro lado no hay que desestimar la capacidad del Ejecutivo de forzarlos a salir al ruego. Independientemente de cuándo esto suceda, creo que es probable que se de un cuadro inverso al del final de Alfonsín, con los K haciendo el papel de Menem, y forzando a los demás a actuar, y esperemos que estos reaccionen actuando en forma cooperativa entre sí. La necedad ideológica puede ayudar: desde la perspectiva kirchnerista, lo lógico es que se junten derechistas del PJ y de la oposición, polarizar con todos, en su rudimentaria imagen del mundo, alcararía las cosas, así que tal vez ayuden a una cooperación de los moderados, al estilo Alfonsín - Cafiero, que esperemos no termine tan mal como en aquella ocasión. 

Creo que el comentario de Marcelo está orientado en estos términos, y esperemos le acierte.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Vayamos por partes:</p>
<p>Estimado Rinconete, El Kirchner de 2003 tenía a Lavagna de Ministro, un poder acotado en el PJ y el Congreso y estaba obligado a ganrse el amor de las masas, hizo cosas buenas y cosas malas para conseguirlo, pero no creo que haya que achacarle a los que lo aplaudieron, entre quienes no me contaba, las cosas malas, ni mucho menos las cosas peores que se le ocurrieron para taparlas y para salir del paso cuando el contexto dejó de ser tan favorable. </p>
<p>Volver sobre la ley de medios no sé si es oportuno, solo aclararía que en mi opinión sí es relevante qué tipo de gobierno es al que uno le da más poder para decidir sobre los medios: eso no quita legitimidad al actual Congreso para debatir y eventualmente aprobar la ley, pero sí es razonable decir que los partidos deberían atender a la falta de consenso del actual gobierno tanto como a su manifiesta voluntad de meter mano en los medios, para demorar el tratamiento, demorar sobre todo su aplicación y buscar una ley que la apruebe o al menos no la resista una mayoría calificada. Por último, tenés razón que la Presidencia es más competitiva que muchas otras instituciones, y por tanto sería razonable a priori confiarle a ella cierto control sobre los medios antes que a la CGT, los gobernadores o algunas ONGs, es un argumento que quise usar en mi artículo, que es menos lo que va a lograr Kirchner que lo que van a lograr Moyano, la curia y varios otros. </p>
<p>En cuanto al comentario de Alejandro, creo que tenés razón, lo más probable es que los peronistas no hagan nada, desensillen hasta que aclare, pero me parece que disimular no va a servirles cuando nos acerquemos a 2011, y por otro lado no hay que desestimar la capacidad del Ejecutivo de forzarlos a salir al ruego. Independientemente de cuándo esto suceda, creo que es probable que se de un cuadro inverso al del final de Alfonsín, con los K haciendo el papel de Menem, y forzando a los demás a actuar, y esperemos que estos reaccionen actuando en forma cooperativa entre sí. La necedad ideológica puede ayudar: desde la perspectiva kirchnerista, lo lógico es que se junten derechistas del PJ y de la oposición, polarizar con todos, en su rudimentaria imagen del mundo, alcararía las cosas, así que tal vez ayuden a una cooperación de los moderados, al estilo Alfonsín &#8211; Cafiero, que esperemos no termine tan mal como en aquella ocasión. </p>
<p>Creo que el comentario de Marcelo está orientado en estos términos, y esperemos le acierte.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Rinconete</title>
		<link>http://www.politica.com.ar/blog/2009/09/08/legados-de-ingobernabilidad/comment-page-1/#comment-1714</link>
		<dc:creator>Rinconete</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Sep 2009 16:32:33 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.politica.com.ar/blog/?p=307#comment-1714</guid>
		<description>Marcos
La comparación con actos llevados a cabo por otros poderes ejecutivos me parece legítima, aún aquellas realidades políticas muy distintas, ya que una parte significativa de las críticas al oficialismo actual se focaliza en sus intenciones. No hablamos de proyectos de leyes sino de la desmesura mesiánica de un delincuente enajenado que busca acumular más y más poder.

El sistema K no ha cambiado demasiado desde sus inicios (lo que representa sin duda uno de sus mayores defectos). Era tan discrecional, táctico, de mesa chica y personalista en el ´03 como anteayer. La diferencia reside en que cuando descabezó la cúpula militar apenas asumió (esa misma cúpula que los ministros de Defensa de la Alianza y de Duhalde habían peligrosamente imaginado involucrar en tareas de seguridad interior), cuando desde el Estado se propició el debate por el relanzamiento de los juicios sobre DDHH, cuando propuso a Zaffaroni o a Argibay para la Corte o cuando negoció la deuda pública a cara de perro (negociación que cualquier empresario hubiera agradecido si hubiera sido llevada a cabo con la deuda de su empresa por su CFO pero que extrañamente algunos criticaban de parte de su presidente), esos gestos fueron saludados por la misma clase media que hoy lo aborrece. No había consenso ni diálogo en ese momento y no los hay ahora.

La diferencia con Menem, ya que lo mencionás, es que aquel dejó una Corte deslegitimada, un desempleo kilométrico y un Estado desfinanciado y bobo, que debía ser el precio a pagar para que la ciudadanía disfrutara del derrame que los empresarios generarían una vez que los liberáramos de ataduras, cargas y controles.

La verdadera discusión es si la nueva ley de medios es mejor que la existente o si el fin de las AFJP son mejor para el país que su vigencia. Si Kirchner impulsa la primera para vengarse de la traición de Magnetto o apoyó la segunda para poder disponer de recursos para realizar sus fechorías es un tema bastante menor.

Por último: Hay pocas instancias tan competitivas en la Argentina como el Ejecutivo nacional. Cada 4 años hay que rendir un exámen durísimo y es improbable sobrevivir a más de 2 períodos. No se puede decir lo mismo de las corporaciones ni de las gobernaciones o intendencias (ahi lo tenemos a Grondona en la AFA, a Barrionuevo en Gastronómicos, como tuvimos a Juarez en Santiago del Estero). No existen líderes eternos (¿Menem, De la Rúa, Chacho?) y la alternancia, aún en crisis, es la norma. 

Es por eso que, insisto, las ocultas intenciones de los presidentes son irrelevantes.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Marcos<br />
La comparación con actos llevados a cabo por otros poderes ejecutivos me parece legítima, aún aquellas realidades políticas muy distintas, ya que una parte significativa de las críticas al oficialismo actual se focaliza en sus intenciones. No hablamos de proyectos de leyes sino de la desmesura mesiánica de un delincuente enajenado que busca acumular más y más poder.</p>
<p>El sistema K no ha cambiado demasiado desde sus inicios (lo que representa sin duda uno de sus mayores defectos). Era tan discrecional, táctico, de mesa chica y personalista en el ´03 como anteayer. La diferencia reside en que cuando descabezó la cúpula militar apenas asumió (esa misma cúpula que los ministros de Defensa de la Alianza y de Duhalde habían peligrosamente imaginado involucrar en tareas de seguridad interior), cuando desde el Estado se propició el debate por el relanzamiento de los juicios sobre DDHH, cuando propuso a Zaffaroni o a Argibay para la Corte o cuando negoció la deuda pública a cara de perro (negociación que cualquier empresario hubiera agradecido si hubiera sido llevada a cabo con la deuda de su empresa por su CFO pero que extrañamente algunos criticaban de parte de su presidente), esos gestos fueron saludados por la misma clase media que hoy lo aborrece. No había consenso ni diálogo en ese momento y no los hay ahora.</p>
<p>La diferencia con Menem, ya que lo mencionás, es que aquel dejó una Corte deslegitimada, un desempleo kilométrico y un Estado desfinanciado y bobo, que debía ser el precio a pagar para que la ciudadanía disfrutara del derrame que los empresarios generarían una vez que los liberáramos de ataduras, cargas y controles.</p>
<p>La verdadera discusión es si la nueva ley de medios es mejor que la existente o si el fin de las AFJP son mejor para el país que su vigencia. Si Kirchner impulsa la primera para vengarse de la traición de Magnetto o apoyó la segunda para poder disponer de recursos para realizar sus fechorías es un tema bastante menor.</p>
<p>Por último: Hay pocas instancias tan competitivas en la Argentina como el Ejecutivo nacional. Cada 4 años hay que rendir un exámen durísimo y es improbable sobrevivir a más de 2 períodos. No se puede decir lo mismo de las corporaciones ni de las gobernaciones o intendencias (ahi lo tenemos a Grondona en la AFA, a Barrionuevo en Gastronómicos, como tuvimos a Juarez en Santiago del Estero). No existen líderes eternos (¿Menem, De la Rúa, Chacho?) y la alternancia, aún en crisis, es la norma. </p>
<p>Es por eso que, insisto, las ocultas intenciones de los presidentes son irrelevantes.</p>
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