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Kirchner y las internas del PJ

La ausencia de coaliciones electorales consistentes en la oposición permite al kirchnerismo mostrarse -con muy poco- no solo como la opción con mayor adhesión ciudadana y cohesión, sino también la que retiene la iniciativa. Por un lado, Kirchner ha sacado rédito de los datos de algunas encuestas, como así también de su nombramiento como secretario General de UNASUR, para romper filas en la oposición e intervenir renovadamente en el espacio público. Prácticamente está lanzando su candidatura para 2011.
Claro está que los datos de las encuestas hay que tomarlos con pinzas. Con la excepción de una encuesta publicada por Equis, ninguna confirma una tendencia significativamente favorable a Néstor Kirchner. Algunas ponen incluso en entredicho su supervivencia en una segunda vuelta, y hasta propulsan el nombre de Daniel Scioli al frente del ticket presidencial. No hay que olvidar tampoco la altísima imagen negativa de Cristina y Néstor y la concentración de la agenda en temas que, aun si pueden reforzar su base electoral, no la amplían (vg. conflicto con los medios y entre Ejecutivo y Legislativo) difícilmente que les permita quebrar el techo del 30%. Pero lo cierto es que, por el momento, el gobierno está capitalizando electoralmente la fragmentación legislativa y la poca efectividad en el espacio público del arco opositor no peronista y peronista.
De esta forma, operan a favor de la candidatura de Kirchner y como obstáculo para atraer a un challenger a participar de las próximas internas en el peronismo. Difícilmente Duhalde o Reutemann puedan tener alguna chance en una interna diluida entre tantos actores, con el gobierno manejando la estructura partidaria y los recursos fiscales. Solá -que anunció que competirá con partido propio (PAIS)- y Duhalde parecen haber abandonado ya la idea de competir por dentro del PJ. El peronismo irá a las elecciones 2010, casi seguramente, dividido en varias listas.

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¿Qué elementos podrían llevar a los precandidatos del peronismo a coaligarse? Si ninguno logra despegar por si sólo, pero todos ven posibilidades de triunfar tanto sobre Kirchner como sobre Cobos, entonces les conviene agregarse, o bien a través de una elección interna o bien encontrando una fórmula de consenso. Ahora bien, ¿es la sumatoria matemática de sus intenciones de voto hoy suficiente para llevarlos a agruparse en un partido o alianza para competir en 2011? En principio, es difícil saberlo porque las decisiones estratégicas estarán muy influidas por el modo en que evolucionen las tendencias preelectorales no sólo propias sino de los demás contendientes. De ello se desprende que todos seguirán esperando que estas tendencias decanten, en una dinámica preelectoral muy similar a aquella de 2003: la espera va fortaleciendo a algunos, debilitando a otros, pero en general conspira contra la emergencia de una coalición opositora ganadora, al menos hasta último momento. Esto nos llevaría a la siguiente paradoja: la aritmética podría decir que el peronismo disidente sumado podría formar una clara primera minoría, pero ninguno de sus exponentes estaría en condiciones de llegar a la segunda vuelta, y por tanto o bien les termina conviniendo correr solos para hacerse de un lugar desde donde competir después de 2011, o bien les conviene cooperar con los no peronistas que puedan ganar. A estas dificultades habría que agregar la ya mencionada situación de alta autonomía y doble competencia que le impone Macri al sector disidente.
De persistir este escenario, los medios seguirán en el centro del espacio público como las únicas organizaciones visibles que desafían al gobierno. Mientras algunos sectores de la oposición -leáse el panradicalismo- despilfarran las oportunidades de formar una coalición opositora ganadora, se le sigue dándole pábulo a la idea de que la disyuntiva no es oficialismo versus oposición, sino política versus corporaciones.

Posted in Kirchnerismo, Politica Argentina.

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4 Responses

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  1. Andrés says

    Buenas NS,

    Las encuestas que manejas muestran que NK no supera el 30%? Artemio López publicó recientemente unas donde si lo supera.

    Saludos,

    Andrés

  2. Napoleón Solo says

    Touché Andrés… ya se hizo la enmienda pertinente. Gracias y saludos

  3. Lucas C says

    Es un buen análisis. Yo le agregaría otras variables: el desgaste de siete años de gobierno, se ve matizado porque el 32% conseguido en el 2009 se dio en un contexto de crisis internacional (de lo peor de la crisis), elecciones legislativas, mejoramiento electoral de quienes menos atributos de gobernabilidad tienen (el radicalismo y sus primos) y sin medidas como la Ley de Medios (que cohesiona internamente y pone a las corporaciones comunicacionales en guerra, con los riesgos desesperados de una guerra) y la asignación universal.
    De modo que ponerle un techo del 30% porque sí es un poquito flojo. ¿Que lo dicen las encuestas? Ok. ¿Las mismas encuestas, dicen entonces, que Macri tiene un techo del 10%, que Duhalde araña el 3%, que Cobos tiene un techo del 10% y que Binner y Alfonsín sumados llegan al techo del 5%? Ok.

  4. Marcos Novaro says

    Estimado Lucas C: nadie en la oposición tiene un 65-70% de rechazo como los Kirchner, por algo debe ser, no? Pero lo esencial de la discusión no es ese ni ningún otro dato de las encuestas sino lo que cada uno puede sumar como coalición: efectivamente el gobierno enfrentó las elecciones de 2009 con una mala situación económica y puede que el 2011 no sea tan mala. Lo que compensa esa relativa ventaja es me parece el proceso más avanzado de crisis en el liderazgo peronista en una elección en que no puede fácilmente diluirse el problema (sabemos queel 32% que sumás es una suma matemática más que política). Y me parece que el problema que enfrenta el oficialismo en este terreno es que por más que diluya y fragmente a sus adversarios internos, sobre todo a los más amenazantes como Reutemann y Macri, no logrará ni desactivarlos del todo ni mucho menos incorporarlos, siquiera en segunda vuelta. Saludos