Skip to content


Buena fe y patriotismo

Cuando hay buena fe y patriotismo no hay espacio para el dolo; se excluye totalmente el delito: estas son las palabras del presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, relacionadas con su propuesta de reforma a la legislación especial para el juzgamiento de militares.

Propuesta y debate han sido alimentados respecto a este tema por la reciente condena a un Coronel del Ejército por la desaparición de once personas durante la retoma del Palacio de Justicia en 1985 (tras la toma violenta conducida por el M-19). Condena ante la cual el presidente ha respondido enérgicamente, ofreciendo incluso una alocución televisada en compañía de todos los miembros de la cúpula militar.

Con esto, Uribe suma más a una serie de actos que van profundizando el conflicto entre su poder y el judicial, en medio de afirmaciones agraviantes contra la independencia de esa rama y la autoridad –e incluso seguridad- de sus funcionarios. Enemiga de las instituciones y de las Fuerzas Armadas, fue la expresión utilizada para mencionar a la jueza a cargo del caso.

¿Podría pensarse en la aprobación de una reforma de este tipo? No en lo que queda de mandato para Uribe. No sería esperable, además, bajo una presidencia del resonado candidato Mockus. Pero con Santos la historia sería otra.

Este domingo 20 de junio se definirá en Colombia quién será el sucesor de Uribe. En torno a su sucesión ha girado la campaña política. Cualquier alternativa a los lineamientos generales de su presidencia ha quedado atrás para dar paso a la competencia entre dos opciones de continuidad diferentes: la de un “uribismo decente” (original, visionario), la de un “uribismo radical” (soportada por la maquinaria uribista y dirigida por una figura política que, no obstante y valga la advertencia, es la más astuta y autónoma entre todas las que blandieron sus banderas).

Tras los resultados de la primera vuelta no se espera nada distinto a una victoria abrumadora de la opción radical. Pero si algo sirve para entender las alternativas sobre las cuales giró el futuro de Colombia en la confrontación electoral, es la encandecida discusión reciente. Legalidad y derechos humanos fueron elementos esenciales en la propuesta de Mockus. Preocupaciones por esto, y por el respeto a la independencia y potestad de las instituciones democráticas, alimentaron en muchos la ilusión de un país un tanto diferente.

Posted in DDHH, Política Exterior, Violencia y politica.

Tagged with , , .