Skip to content


¿Vientos de cambio en Westminster?

El pasado lunes el vice Primer Ministro británico, Nick Glegg, presentó la tan esperada propuesta de reforma política. Esta propuesta trae a cuestas nuevos interrogantes sobre el futuro del bien conocido modelo Westminster. La declaración completa está disponible en la página del Parlamento británico.

La reforma cuenta con tres propuestas principales: la reducción del número de parlamentarios, la adopción del sistema electoral de voto alternativo y la redefinición de las circunscripciones y el modo en que estas son definidas. Estas están acompañadas por un cuarto punto: el llamado a un referéndum para el cinco de mayo del año próximo. Este último punto ha generado controversias, no solo dada la extrañeza de un referéndum en el Reino Unido, sino también respecto de la conveniencia o no de que el mismo sea concurrente con otras elecciones.

En relación a la necesidad de una reforma política son de interés los argumentos del viceministro Nick Clegg. Los mismos se basan en la existencia de un “sistema político roto que es necesario arreglar” y en la necesidad de “limpiar la política” para recuperar la confianza del electorado otorgándole mayor poder. La modificación del tamaño de las circunscripciones y el cambio del sistema electoral son vistas como formas de dotar de legitimidad al mismo. Así, el líder de los libdems afirma que parte de la desconfianza de la población se deriva del hecho de que “millones sienten que sus votos ni siquiera cuentan” apareciendo en todo su esplendor las dudas sobre los sistemas electorales mayoritarios. Sin embargo, la propuesta de Clegg no se dirige hacia un sistema proporcional sino al voto alternativo (AV), bajo el cual las circunscripciones continuarían siendo uninominales. Esto ha llevado a algunos sectores de la opinión pública británica a proponer otros sistemas, en especial el sistema electoral de voto único transferible que se acercaría más a un sistema proporcional. Mientras los conservadores se aferran al sistema vigente (FPTP), es probable que un cambio al AV tenga como corolario una nueva coalición entre libdems y los laboristas.

Con estas discusiones de fondo es interesante preguntarse no sólo qué tipo de reforma es deseable sino que tipo de reforma es posible hoy en día en el Reino Unido. Más allá del malestar cada vez mayor con el sistema electoral actual, la pregunta de Colomer sigue vigente. En efecto, ¿Cuántos cambios estarían dispuestos a aceptar el electorado y los partidos británicos?; ¿Podría acaso pensarse en un sistema proporcional?; ¿Se toleraría el abandono de las circunscripciones uninominales?; ¿Tiembla el modelo Westminster o los cambios son más superficiales de lo que parecen?

Posted in Política Exterior.

Tagged with , , .