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Moyano y el cinismo peronista

Él, próspero empresario de la basura y parece que también del agro y otras rentables actividades le dice a ella que va siendo tiempo de que uno de los suyos, un “trabajador”, ocupe la Casa Rosada; y ella, destacada empresaria del rubro turismo y la consultoría financiera, le contesta que su deseo ya está cumplido, pues desde la adolescencia que no para de trabajar. La audiencia de cuerpo presente aplaude a rabiar a uno y otra. El resto, los destinatarios remotos de los discursos dejan ver con su indiferencia que de tanto estar expuestos a la simulación y el delirio han perdido la capacidad de asombro, o incluso más, la de juicio, y siguen como si nada con sus propios asuntos. Puede que alguna vez este episodio sea desenterrado del fondo del tiempo para ilustrar el climax de cinismo en que se sumió la política argentina de estos años. A los observadores a él contemporáneos nos llega con un eco sordo, apenas sacude la coraza con que hemos debido protegernos de un bombardeo inclemente, agotador.


Pero en un sentido más práctico, no deja de ser reconfortante para los críticos del kirchnerismo, y de estas prácticas al extremo ubicuas a que son tan afectos los peronistas, lo que está sucediendo en el trámite de la sucesión del liderazgo K: ¿si lo que esta corriente de ideas puede ofrecer hacia el futuro es una combinación de la gestión mediocre y conservadora de Scioli y el apriete y la corrupción de Moyano, cabe preguntarse en qué consistió la profunda transformación de la vida política y del propio peronismo que los Kirchner y sus entusiastas adherentes vienen anunciando desde hace cuánto, ocho años ya?

Posted in Kirchnerismo, Política, Politica Argentina.

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5 Responses

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  1. RICKY says

    SIN PODER ECONOMICO NO SE PUEDE ENFRENTAR AL PODER ECONOMICO ,SE ENTIENDE?…EL RESTO ES UTOPIA REPUBLICANISTA IRREALIZABLE…

  2. Julio-Debate popular says

    La transformación no va a ser completa siempre y cuando dependamos directa o indirectamente de personajes como Moyano que tuvo que en la vida política desde que yo tengo uso de razón , de los gobiernos y que con aprietes y manejo del poder a hecho inclinar a más de un presidente.

  3. Marcos Novaro says

    Estimado Julio, no sé de qué “transformación completa” hablás, pero me permito observar que en el campo sindical con Moyano, Recalde, Tomada y compañía más bien se ha ido para atrás, al respecto la comparación de las gestiones kirchneristas con las de Alfonsín y Menem resulta muy poco favorable para las actuales autoridades: los dos primeros presidentes de la democracia compartieron más allá de sus diferencias enormes una idea, la burocracia sindical era inerradicable pero reformable, se la podía educar, civilizar, modernizar, en cambio los Kirchner no tuvieron interés alguno en reformarla, más bien aplicaron contrarreformas en las obras sociales, la libertad sindical, las paritarias, concentrando el poder en pocos socios para que les resultara más fácil arreglar con ellos, en este cambio igual que hicieron en todo lo demás. Más que una “transformación completa”, sería bueno tratar de que haya “algún” cambio en esta tendencia, ahora que Nestor ya no está y Moyano se está revelando como el gran dolor de cabeza de este y de os futuros gobiernos. Saludos

  4. daniel z says

    No entiendo cual fue la “reforma sindical” durante el menemismo.En realidad lo que hizo Menem fue limar la base social de los sindicatos ,esto es los trabajadores, via desempleo y precarizacion mientras a los dirigentes,esto es los burocratas,los “arreglaba” dandoles participacion en los negocios (Privatizadas y desregulacion de obras sociales) Si esta es tu idea de “reforma”,me quedo con la politica gremial del kirchnerismo,aun con sus limitaciones.

  5. Marcos Novaro says

    Disiento con Daniel en el punto de las reformas: Menem al menos permitió que algunos asalariados pudiéramos elegir entre las obras sociales, y que a través de algunas de ellas podamos tener medicina prepaga, siempre con mediaciones obligadas a través de los gremios, que se quedan con su tajada, pero es mejor que nada; por otro lado, recordemos el detalle de que en los noventa surgió la CTA, entidad que está a punto de desaparecer gracias al kirchnerismo. Caro Figueroa tenía una agenda de reformas en muchos aspectos razonables, en otros discutibles o directamente inconvenientes, pero Tomada no tiene ninguna. Por otro lado, sí comparto la afirmación de Daniel respecto a que Menem arregló con los dirigentes para que aceptaran medidas que se cargarían sobre sus afiliados, pero ojo, sobre todo se cargarían sobre los no afiliados, los informales, y en eso, de vuelta, los Kirchner han seguido la misma pauta: los trabajadores sinicalizados y gremios se salvan, incluso mejoran su situación, mientras el 40% de informales se van al fondo. Saludos.