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La profundización del modelo, única chance de una oposición desconcertada

La muerte de NK parece haber abierto una nueva oportunidad para que CFK recupere el terreno que las guerras libradas en el transcurso de su gobierno le habían cercenado. Al respecto, lo que verdaderamente sorprende de la reacción social frente a la muerte del líder no es tanto el fervor de los militantes y de los sectores que adherían con fuerza al proyecto K (que nadie dudaba de su existencia), sino la corriente de solidaridad, simpatía y apoyo hacia la presidente que una enorme mayoría (mucho más extensa que la que la había acompañado con su voto en 2007) parece ofrecerle.

En ese marco, las chances de la oposición dependen de que esa mayoría social concluya, más temprano que tarde, que el gobierno de CFK es, ahora, muy parecido al que era la semana anterior.

La propia presidente es quien tiene ahora las blancas de la partida. Unos pocos gestos que sugirieran cierta apertura y revisión de lo más controversial de su gobierno (salida ordenada para el Indec, convocatoria a la concertación política y social, una embajada de poca exposición para Moreno) bastarían para que esa corriente de simpatía social se prolongara, reduciendo el margen y acrecentando el desconcierto de una oposición con escasos reflejos. Sin embargo, todo indica que no será ese el camino elegido. CFK parece haber interpretado que hay allí un pueblo que clama por continuar y profundizar el rumbo emprendido, y que ese apoyo registrado en los sondeos post exequias refleja el nacimiento de un nuevo mito político de enorme potencia, así como el descubrimiento masivo de las bondades del proyecto que supiera liderar su marido. La acompañan en la interpretación quienes tienen mucho que perder con cualquier otra. Quienes conforman el entorno más cercano a la presidente agotan su compromiso actual y su futuro político en esa opción interpretativa. El kirchnerismo recargado, con una mayor presencia de los jóvenes camporistas, es, por todo ello, la alternativa más probable de los días por venir.

Esto abre una nueva oportunidad para la oposición política. Para usufructuarla deberá por un lado contribuir a hacer claro lo que desde el mismo oficialismo se propone, esto es que lo que se viene será una versión acentuada de lo que hasta aquí conocimos. Interpelar a la sociedad sobre lo que se hará en esta nueva etapa con las estadísticas oficiales, con la inflación, con la mediocridad de la gestión estatal y la imprevisión en las políticas públicas, con el capitalismo de testaferros y amigos, con el modelo de patotas y mafias sindicales, con el hostigamiento a opositores y periodistas, con el respeto a los fallos de la Corte, con el uso prebendario de los dineros públicos y el manejo discrecional de los fondos para provincias y municipios, con el crecimiento exponencial de la industria de juegos de azar, etc., es el evidente primer paso que algunos han comenzado a esbozar. Construir y ofrecer en el corto plazo una coalición alternativa consistente, superadora y verosímil en su voluntad y capacidad para gobernar el país profundizando la democracia y desarrollando la economía es el más difícil y necesario.

Posted in Política.


2 Responses

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  1. gustvao vallese says

    Estimado si la oposicion actual, que no solo fue y es parte de pais y esta impregnada de los defectos (actores ) del mismo , sino que sobre todo que fueron la expresion mas cabal de eso que segun Ud se deberia superar del Kirchnerismo. Entonces le digo que por lo menos no lo entiende su analisis. Me pregunto si es parcial, falso, e interesado

  2. Lucas says

    No veo la base de la primera afirmación. Puedo aceptar que haya una nueva oportunidad en la política, pero que esa oportunidad sea de o para CFK (este es el argumento de Fraga, creo) me parece que merece mayor justificación. De hecho, aun no veo que CFK mueva pieza alguna –cosa que quizá sea preferible a las dos predicciones en boga: el inverosímil giro anti-K y la alarmante radicalización camporista. Pero todo esto son meras especulaciones para observadores sin espectáculo, porque las blancas no mueven…
    Las blancas, entonces (la oportunidad), parecen estar en manos de los que no saben qué hacer con ellas: las oposiciones. Y si aprovechar aquí la nueva oportunidad consiste en esgrimir el pergamino de iniquidades señalado en el último párrafo (párrafo compartible para el análisis, pero muy “Carrió” para un actor político), no veo la novedad, es decir, no veo la virtud política que aprovecha la oportunidad para generar cosas nuevas y reinventarse. Es más de lo mismo. Y construir una coalición eficaz, etc., es lo que ya vienen haciendo desde el 28 de junio pasado al menos…
    Quiero decir (con tono risueño)… espero que los políticos no se estén asesorando con nosotros!
    Es posible que la novedad de lo actual no se deje pensar tan fácilmente; y es posible también que si nadie piensa de manera novedosa la novedad, terminemos asfixiando la oportunidad. A mí no se me ocurre nada, claro. Y por lo que veo, a los dirigentes políticos tampoco. Quizá haya que empezar por otro lado: una comisión de la verdad (tipo Conadep) sobre la muerte de Mariano Ferreira para terminar con las causas políticas de esas muertes (la causa penal, sigue su curso). Eso obligaría a varias definiciones…