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Dimes y diretes de la boleta única en Santa Fe

Para los estudiosos de los sistemas electorales y sus efectos sobre la competencia política es interesante lo que está ocurriendo en Santa Fe en torno al proceso de aprobación e implementación de la boleta única (BU).

En el mes de junio la Cámara de Diputados de la provincia, con mayoría del gobernante Frente Progresista, dio media sanción a un proyecto para implementar la BU en las elecciones provinciales y municipales. El proyecto, siguiendo el modelo de la mayoría de los países latinoamericanos, estableció una BU diferente para cada categoría de cargo a elegir. Como con tantos otros proyectos votados por Diputados, éste fue cajoneado por la Cámara de Senadores provincial, ampliamente dominada por el peronismo. Sin embargo, en la última sesión ordinaria del año, y para sorpresa del mismo gobierno provincial, los senadores peronistas desempolvaron el proyecto y lo convirtieron en ley.

¿Por qué el peronismo votó por la BU, a la cual se había hasta entonces opuesto? La explicación parece residir en el hecho de que el PJ santafesino carece de un liderazgo provincial unificado y, al menos hasta el momento, de un candidato sólido instalado para la disputa de 2011 para la gobernación. Con el modelo de boleta única aprobado, los senadores peronistas podrán trabajar por los votos en la categoría senadores y luego negociar con el candidato a gobernador que más les convenga (sea peronista u otro), o simplemente desligarse de lo que pase en la elección para gobernador, sin quedar pegados al lastre de un candidato poco atractivo. Es por esta razón que los senadores peronistas no sólo aprobaron el proyecto recibido desde Diputados sino que fueron más lejos aún, y acto seguido, en la misma sesión en la que aprobaron la ley, dieron media sanción a otro proyecto modificando esa ley en el sentido de que la BU sea utilizada a partir de las próximas primarias (en mayo de 2011) y no sólo a partir de las generales del año próximo, tal como preveía la ley aprobada.

La idea de votar ya en las primarias con BU convenció también a Binner. El gobernador, argumentando que no corresponde votar en primarias y elecciones generales con dos mecanismos diferentes, vetó el artículo 19 de la ley que disponía la implementación de la BU en 2011 recién para las elecciones generales.

Los que pusieron el grito en el cielo frente al veto fueron los líderes provinciales del radicalismo, a quienes parece preocuparles muy especialmente que la BU no se aplique para las internas.

La causa de la oposición del radicalismo parece ser la siguiente: la UCR llevará a las internas un precandidato a gobernador, el actual intendente de Santa Fe Mario Barletta. Con escaso conocimiento en Rosario y el sur de la provincia en general, el fuerte de Barletta es la presencia de intendentes radicales a lo largo y ancho de la provincia. Sin embargo, muchos intendentes radicales tienen muy buenas relaciones con las máximas autoridades del gobierno provincial. Barletta y los suyos evalúan que es fundamental ir a la interna contra los socialistas (todavía no se sabe si tendrán uno o dos candidatos, pero en cualquier caso) llevando en la misma boleta a los numerosos intendentes radicales que irán por su reelección. Es cierto que los intendentes igualmente podrían alentar el corte de boleta, pero no es lo mismo movilizar y hacer campaña por el corte de boleta que tener boletas diferentes en las que cada elector deberá hacer un voto aparte. Por eso el liderazgo provincial del radicalismo estima que la candidatura de Barletta necesita que  los intendentes vayan en la misma boleta que el precandidato a gobernador, para que la posibilidad de autonomizarse y jugar con otra candidatura a gobernador les resulte más difícil.

Naturalmente, para Binner la idea es la inversa: con boletas separadas se podrá negociar con los intendentes radicales para garantizarles su candidatura en sus municipios (por ejemplo, evitando propiciar desde el ejecutivo provincial candidaturas alternativas) a cambio del apoyo de los intendentes a Bonfatti (actual ministro de gobierno y favorito de Binner) o al menos su prescindencia.

Cabe por cierto discutir y analizar si el formato de la boleta tiene realmente un efecto tan definitivo, y si puede preverse en este caso en particular cuál sería en definitiva el efecto que una u otra forma de presentar las candidaturas tendría sobre el comportamiento electoral de los votantes santafesinos. Lo que parece claro es que los diferentes actores políticos ven en la forma en que se presentan las boletas un elemento crucial de la competencia por el que vale la pena luchar.

Posted in Política.


4 Responses

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  1. Lilia Puig says

    Hay algo que no entiendo. Si los senadores peronistas hubieran modificado la sanción de diputados, el proyecto hubiera vuelto aDiputados, cosa que no ocurrió. Ergo, los senadores peronistas no introdujeron la aplicación de la boleta única a la interna abierta. Ello lo introduce el gobernador cuando amplia el alcance con su “veto” que no es tal. Ya que en realidad el gobiernador está legislando. No estaba prevista la aplicación de la boleta única a la interna abierta en la normna. El poder ejecutivo avanza sobre la facultad legislativa de la legislatura y amplia el alcance de la norma. El juego es del PS no del PJ.

  2. Gerardo Scherlis says

    Estimada Lilia,

    Lo que decís es totalmente cierto, lo cual no contradice lo que se señala en la nota. Si yo no comprendí mal, los peronistas primero aprobaron la ley que venía de diputados, sin modificaciones. Así aprobaron la ley de BU en forma algo sorpresiva. Después, en la misma sesión, lo que hicieron fue presentar y aprobar, dándole media sanción, otro proyecto que modifica la ley que acababan de aprobar, en el sentido de que la BU se utilice también en las internas. Esa media sanción no tiene desde ya ningún efecto concreto, pero sí dejó ver cuál era la posición de los senadores en este tema. Por supuesto, como bien vos decís, es el gobernador – y no los senadores – quien, con el veto al art. 19, pone en vigencia la BU para las internas. Pero bueno, en todo caso parece claro que los senadores peronistas hicieron en este punto causa común con el ejecutivo provincial.

    • Lilia Puig says

      Efectivamente, es así. En este juego los únicos que pierden son los partidos políticos. Hay un efecto directo hacia la personalización de la política. La ley de lemas socializó a los políticos santafesinos en una lógica de candidatos y territorios, sobre todo a los más jóvenes o los de los partidos más viejos que cambiaron su capacidad competitiva desde la crisis del radicalismo provincial de los 80 y 90. Ya son pocos los que buscan fortalecer a los partidos. Es un claro efecto de la regla que se combina con otros factores.

  3. Gerardo Scherlis says

    Lilia,
    ¿A vos te parece que la separación de boletas por categoría va a afectar mucho la cohesión partidaria? Yo creo que pasar de la boleta partidaria a la BU es en general un cambio positivo, pero hubiera preferido, para que no pase esto que vos decís, un modelo con todas las categorías en la misma boleta. Lástima que en Santa Fe esa posibilidad no fue planteada. Creo que muchos asumen que la BU implica necesariamente que cada cargo se vote en una boleta separada, cuando en realidad no es así. Por ejemplo acá, en el anexo de un documento que hicimos en Cippec (http://www.cippec.org/boletaunica/docs/DPP73.pdf), en la página 9, se puede ver un modelo con todos los cargos en la misma boleta. También en Perú se usa una boleta así http://www.cippec.org/boletaunica/docs/boletas/Peru_%20Lima-2006_todas-las-categorias.pdf. De este modo, creo, se logran los efectos positivos de la BU manteniendo la idea de que es un partido el que postula todos los cargos.
    Otra opción, habitual en EEUU, es darles a los votantes la opción de hacer, con una sola marquita, un voto para todo el partido.