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Los camioneros y el incumplimiento del techo salarial

Luego de varios años de favorecer la moderación salarial en las distintas ramas de actividad, el sindicato de camioneros ha perdido el reconocimiento de varios de sus pares del sector industrial, en su rol de fijador informal del techo salarial, en la ronda de negociaciones colectivas por sector.

Varios autores coinciden en el hecho de que, durante la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), se inauguró una modalidad de negociación a nivel de cúpulas en la que el gobierno logró establecer acuerdos con los sindicatos y asociaciones empresarias, que permitió avanzar salarios sectoriales acordes a las metas de inflación[1]. Logro no menor teniendo en cuenta el contexto de retraso salarial y recuperación económica post-crisis 2001. En el marco de este acuerdo implícito, el sindicato de camioneros ejerció un rol central en el establecimiento de un techo informal tenido en cuenta en el resto de las rondas de negociaciones colectivas. Sin embargo, la decisión del primer gobierno kirchnersita de promover la reapertura de las negociaciones colectivas contribuyó no sólo a alcanzar los niveles máximos de acuerdos tripartitos y conflicto industrial sino, también, a generar el resurgimiento de las expectativas inflacionarias de los principales actores económicos.

Al problema de cómo conservar el respeto de los actores a las pautas inflacionarias se le suma, como consecuencia, el debilitamiento de una institución informal que desde el lado del trabajo garantizaba hasta no hace mucho cierta moderación en la ronda de negociaciones colectivas: el techo salarial fijado por camioneros. En este año han obtenido subas salariales por encima de la pauta camionera (del 24%) los empleados mercantiles (32,5%), los trabajadores de la alimentación (34%), los operarios de estaciones de servicios (33%), los trabajadores de la industria del pescado (30%) y los bancarios (29%), entre otros. Los estatales (24%) y algunos otros gremios, como Luz y Fuerza (22%) y la construcción (OUCRA) (24%), se sujetaron al techo informal.

Una de las posibles interpretaciones de este creciente incumplimiento de la pauta informal es que, luego de un año de creciente tensión con el gobierno, el líder camionero ya no estaría tan dispuesto como antes a esforzarse a moderar las negociaciones en el resto de las ramas de actividad: ha sido el propio Moyano el que a principios de año declaró que en las negociaciones de este año no habría “ni piso ni techo”. De hecho, pese al mensaje de moderación, los adicionales obtenidos por los camioneros llevan en realidad a aumentar sus ingresos por el orden de un 30%. Otra interpretación, complementaria a la anterior, es que el incumplimiento se debe al hecho de que, ante la alta dispersión salarial de los últimos años, en la que algunos sindicatos se han moderado mucho más que otros, los  gremios de los sectores más rezagados han comenzado a reequilibrar sus ingresos, debiendo para ello superar el techo fijado. Por lo que, ni el gobierno ni Moyano se atrevieron a defender abiertamente, como sucedía tiempo atrás, una pauta ante la cual muy probablemente iban a quedar desautorizados.


[1] A esta nueva forma de mediación laboral, S. Etchemendy la llama “Neocoporativismo segmentado” (en “Golpeados pero de pie: resurgimiento sindical y neocorporativismo segmentado en Argentina (2003-2007)”)

Posted in Elecciones 2011, Kirchnerismo, Política, Politica Argentina, Sindicalismo.


2 Responses

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  1. Marcos Novaro says

    Estimado Enzo, se me ocurre que puede estar influyendo también, en el fenómeno que describís, un factor estrictamente económico, que los ortodoxos describirían como un problema típico de las economías recalentadas que echan mano al ancla cambiaria: el alza de precios se contiene aunque sea parcial y transitoriamente, mientras el motor del consumo sigue a toda máquina y se disimula la evaporación de la rentabilidad que se generaen cada vez más sectores de la economía mientras el resto de las empresas y el estado puedan seguir “fugando hacia delante”. Así que a los gremios les resulta más fácil obtener alzas de salarios, incluso por encima de la inflación, aunque todos sepan, sindicalistas, empresarios y gobierno, que las cosas a mediano plazo son insostenibles y en algunos sectores empezarán pronto a aumentar los quebrantos.

  2. Enzo says

    Sí, es probable que en este fenómeno esten presentes ciertos factores económicos, propio de las economías recalentadas, que atentan contra la posibilidad de que, desde el lado de la oferta, algún gremio pueda ofrecerle al gobierno capacidad de moderación. A la cuestión del liderazgo sindical, se le agrega el escándalo en el que se encuentra envuelto el Secretario General de la UOCRA, Gerardo Martínez (acusado de ser agente del Batallón de Inteligencia 601 durante la última dictadura militar), hasta hace pocos días sucesor natural de Moyano. Esto favorece sin dudas a la actual conducción y parece complicar las chances de recambio para el año que viene. Saludos