Skip to content


MALVINAS: UNA VISIÓN ALTERNATIVA

A tres décadas de la trágica aventura militar de 1982 carecemos aún de una crítica pública del apoyo social que acompañó a la guerra de Malvinas y movilizó a casi todos los sectores de la sociedad argentina. Entre los motivos de aquel respaldo no fue menor la adhesión a la causa-Malvinas, que proclama que las Islas son un “territorio irredento”, hace de su “recuperación” una cuestión de identidad y la coloca al tope de nuestras prioridades nacionales y de la agenda internacional del país.

Un análisis mínimamente objetivo demuestra la brecha que existe entre la enormidad de estos actos y la importancia real de la cuestión-Malvinas, así como su escasa relación con los grandes problemas políticos, sociales y económicos que nos aquejan. Sin embargo, un clima de agitación nacionalista impulsado otra vez por ambos gobiernos parece afectar a gran parte de nuestros dirigentes, oficialistas y de la oposición, quienes se exhiben orgullosos de lo que califican de “política de estado”. Creemos que es hora de examinar a fondo esa política a partir de una convicción: la opinión pública argentina está madura para una estrategia que concilie los intereses nacionales legítimos con el principio de autodeterminación sobre el que ha sido fundado este país.

Una revisión crítica de la guerra de Malvinas debe incluir tanto el examen del vínculo entre nuestra sociedad y sus víctimas directas, los conscriptos combatientes, como la admisión de lo injustificable del uso de la fuerza en 1982 y la comprensión de que esa decisión y la derrota que la siguió tienen inevitables consecuencias de largo plazo. Es necesario poner fin hoy a la contradictoria exigencia del gobierno argentino de abrir una negociación bilateral que incluya el tema de la soberanía al mismo tiempo que se anuncia que la soberanía argentina es innegociable, y ofrecer instancias de diálogo real con los británicos y –en especial- con los malvinenses, con agenda abierta y ámbito regional. En honor de los tratados de derechos humanos incorporados a la Constitución de nuestro país en 1994, los habitantes de Malvinas deben ser reconocidos como sujeto de derecho. Respetar su modo de vida, como expresa su primera cláusula transitoria, implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean. La afirmación obsesiva del principio “Las Malvinas son argentinas” y la ignorancia o desprecio del avasallamiento que éste supone debilitan el reclamo justo y pacífico de retirada del Reino Unido y su base militar, y hacen imposible avanzar hacia una gestión de los recursos naturales negociada entre argentinos e isleños.

La República Argentina ha sido fundada sobre el principio de autodeterminación de los pueblos y para todos los hombres del mundo. Como país cuyos antecedentes incluyen la conquista española, nuestra propia construcción como nación es tan imposible de desligar de episodios de ocupación colonial como la de Malvinas. La Historia, por otra parte, no es reversible, y el intento de devolver las fronteras nacionales a una situación existente hace casi dos siglos -es decir: anterior a nuestra unidad nacional y cuando la Patagonia no estaba aún bajo dominio argentino- abre una caja de Pandora que no conduce a la paz.

Como miembros de una sociedad plural y diversa que tiene en la inmigración su fuente principal de integración poblacional no consideramos tener derechos preferenciales que nos permitan avasallar los de quienes viven y trabajan en Malvinas desde hace varias generaciones, mucho antes de que llegaran al país algunos de nuestros ancestros. La sangre de los caídos en Malvinas exige, sobre todo, que no se incurra nuevamente en el patrioterismo que los llevó a la muerte ni se la use como elemento de sacralización de posiciones que en todo sistema democrático son opinables.

Necesitamos abandonar la agitación de la causa-Malvinas y elaborar una visión alternativa que supere el conflicto y aporte a su resolución pacífica. Los principales problemas nacionales y nuestras peores tragedias no han sido causados por la pérdida de territorios ni la escasez de recursos naturales, sino por nuestra falta de respeto a la vida, los derechos humanos, las instituciones democráticas y los valores fundacionales de la República Argentina, como la libertad, la igualdad y la autodeterminación. Ojalá que el dos de abril y el año 2012 no den lugar a la habitual escalada de declamaciones patrioteras sino que sirvan para que los argentinos -gobernantes, dirigentes y ciudadanos- reflexionemos juntos y sin prejuicios sobre la relación entre nuestros propios errores y los fracasos de nuestro país.

Emilio de Ípola, Pepe Eliaschev, Rafael Filippelli, Roberto Gargarella, Fernando Iglesias, Santiago Kovadloff, Jorge Lanata, Gustavo Noriega, Marcos Novaro, José Miguel Onaindia, Vicente Palermo, Eduardo Antin (Quintín), Luis Alberto Romero, Hilda Sabato, Daniel Sabsay, Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli

 

Adhesiones y consultas: http://malvin-and-hobbes.tumblr.com/#  y alternativamalvinas@gmail.com

Posted in Politica Argentina, Usos de la historia.

Tagged with , , , .


14 Responses

Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.

  1. gaucho says

    A ver si lo sigo;mutatis mutandi,seria como si dijesemos que la derrota de la sublevacion de Tupac Amaru y otras revueltas previas a 1810,sumadas a la presencia importante de españoles en America latina,deslegitima la Revolucion de Mayo?

  2. Andrés says

    Buenas,

    Un análisis mínimamente objetivo también incluye las implicaciones geopolíticas de dominar un territorio. En este caso, el Atlántico Sur con sus riquezas pesqueras y energéticas potenciales, y su proyección sobre la Antártida. Son esas riquezas asociadas a ese territorio la razón de fondo no esgrimida en la disputa. Ni argentinos ni británicos podemos apelar a esa razón, que es cruda y poco romántica (lado argentino) y de poco respeto a la autodeterminación de la población de colonos que actualmente habita las islas (lado británico).

    El ejemplo histórico del despoblamiento de la isla Diego García por parte del Reino Unido desde 1960 para alojar una base norteamericana prueba que el Foreign Office prioriza intereses geopolíticos por sobre el principio de autodeterminación.

    Su análisis obvia estos datos y es por ello que ven una contradicción donde no la hay: Lo que la Argentina pretende es sentarse a negociar con los británicos una fórmula aceptable, fórmula que excluye la soberanía formal pero que no excluye, por ejemplo, importantes resortes de poder económico o marítimo, o cierto grado de arrendamiento temporal.

    En cambio, siguiendo su razonamiento, veo una conteradicción en su texto: Si la Argentina debería respetar el deseo de autodeterminación isleña, por qué adjetivan como “justo” el reclamo argentino de retirada del Reino Unido al final del tercer párrafo?

    Saludos,

    Andrés

  3. Marcos Novaro says

    Estimado Gaucho, no se si entiendo bien tu analogía, pero me parece es un poco tirada de los pelos. Vivimos una época que no es la de la revolución de mayo, ni la relación de sus protagonistas con la corona española es muy parecida que digamos a la que mantienen los isleños con Londres, ni tampoco los argentinos con Londres hoy en día por este tema. Si queremos ignorar casi doscientos años efectivos de ocupación y poblamiento, es cierto que iniciados con un acto de fuerza, pero un acto no muy distinto a los miles de actos de fuerza que la joven Argentina practicó en la Patagonia, contra Paraguay, etc, creo que nos vamos a seguir chocando contra la misma pared una y otra vez. Las sublevaciones contra España no sólo difieren de las presiones para aislar a los malvinenses por los cambios en el sistema y el derecho internacional que en el ínterin tuvieron lugar, difieren también porque hay una población con derechos en el territorio en disputa, derechos que han sido reconocidos incluso por quienes votaron a favor la declaración de Malvinas como un caso de colonialismo en la ONU. El atropello a esos derechos, y no sólo el hecho de que la invasión la realizó una dictadura criminal, fue lo que justificó que Argentina fuera considerado el bando agresor en 1982. Es por eso que el caso no tiene punto de comparación con las sublevaciones antiespañolas, y si en cambio lo tiene con la política que lamentablemente sigue llevando adelante Argentina.
    En cuanto a los argumentos de Andrés, no sé por qué decís que “Lo que la Argentina pretende es sentarse a negociar con los británicos una fórmula aceptable, fórmula que excluye la soberanía formal pero que no excluye, por ejemplo, importantes resortes de poder económico o marítimo, o cierto grado de arrendamiento temporal”, seguro que eso sería más razonable que lo que se hace hoy en día, pero está en las antípodas del planteo del gobierno, y convengamos en que no sólo por sus preferencias: sería considerado por muchos argentinos y en particular por los nacionalistas como una traición, la vía para terminar entregando lo “irrenunciable”, que es la soberanía, igual que le pasó a Di Tella en su momento. Tu argumento se parece en parte a lo que intentó Di Tella, aunque recordemos también que al mismo tiempo él estaba obsesionado con la soberanía y por eso pergeñó todo ese asunto de los bonos de deuda para pagarle a los malvinenses que aceptaran el cambio de manos, y la sobreactuación de los ositos de peluche y demás gestos de seducción, para tratar de conseguir resultados a corto plazo, lo que fue completamente contraproducente para las necesidades de un prudente y progresivo acercamiento de posiciones.
    Si Argentina se interesara más por los recursos del mar que por el territorio de las islas tal vez a la larga le iría mejor en la búsqueda de un acuerdo provechoso, pero aun para esos objetivos acotados hoy debería hacer esfuerzos muy sostenidos, y tomar decisiones inicialmente costosas, como por ejemplo desdecirse de la afirmación de que los malvinenses no existen, así que en alguna medida es razonable que se siga con el circo: si rinde, para que cambiar?
    Por otro lado no entiendo por qué considerás que si se reconoce a la población de las islas y sus derechos entonces Argentina no tendría nada que exigir, como si nuestros derechos necesitaran ignorarlos o negar su existencia. Tal vez el resultado de contemplar los derechos de ambas partes y no sólo machacar con nuestro reclamo sería volver a la larga a lo que era la situación previa a la guerra, buenas relaciones con los malvinenses y una lenta negociación para ir acercando posiciones con Gran Bretaña. Y aun fracasando, por lo menos es seguro que no pagaríamos tantos costos como ahora por desalentar inversiones, comercio, obligar a otros países de la región a simular que nos acompañan en la patriada, presentarnos ante el mundo como un país poco confiable y necio y cosas por el estilo.

  4. Amilcar says

    Novaro, perdoname pero tengo que objetarte en varios puntos:
    Primero, reconcoer el derecho a la autodeterminacion de los kelpers es violatorio del derecho internacional (INSTITUCIONES Novaro, no es acaso tu area de estudio) que establece que ese derecho asiste a poblaciones autoctonas. La corona desalojo a una escasa población de malvinas y transplanto una colonia protegida militarmente que al cabo de casi dos siglos superan apenas las 2000 personas.
    Por otro lado, Novaro, el derecho internacional asiste la causa argentina con resepcto al derecho que versa en torno a la integridad nacional, a que una porcion soberana perteneciente a una nacion no puede ser despojada por otro país (en la resolución donde se habla del derecho a la “autodeterminacion” donde el caso de los kelpers queda exluido por lo que indique mas arriba, tambien se habla del derecho de “integridad territorial” dodne los damnificados siempre somos nosotros y nucna gran bretaña, una potencia a 12mil km de distancia, institucion Novaro). Las islas fueron a partir de 1767 parte inetgral del reino español bajo juridiccion virreynal, luego de la independencia el territorio total pertenece al pais independizado (Pcias unidas del rio de la plata), todo el suelo bajo esta nomenclatura tienen el mismo tratamiento -incluidas las malvinas, como idnique fomran parte de la corona publicamente desde 1767-. Es decir que la juridicción del archipielago es perfectamente verificable como parte del territorio nacional. Nuevamente el escrito vergonzante, inspirado en el furcio cinico de Cameron, que firmaste es violatorio del derecho que asiste a las naciones en el globo (Novaro, instituciones!!! son tu campo).
    Las instituciones nacionales dieron cuenta de que el archipielago era territorio nacional desde 1820 en adelante, habia habitantes y autyoridades en las islas. A partir de 1833 cuando invaden las islas, el pais realizo constantemente reclamos soberanos desde 1834 hasta la previa de la segunda guerra mundial. Posteriormente se hicieron reclamos ante naciones unidas (multilateralidad, instituciones!!! Novaro) que habilitaron resoluciones donde se reconoce la legitimidad del reclamon atento al derechjo -vease, por ej. la resolucion 2065-
    Por otro lado, existe una manda constitucional (constitucion del ’94) que exige politicas tendientes a obtener soberania sobre el archipielago (Instituciones!!! Novaro).
    Por otro lado, el absurdo politico de suponer que una vez qeu se le reconozca la autodeterminacion a los kelpers se podra iniciar un periodo de concordia para el cual quizas en el futuro se pueda acceder a la soberania es de una ingenuidad que raya la debilidad mental, o el mas abierto cinismo y deshonroso snobismo de intelectual que cree que la cantidad ofende el buen juicio, como la cantidad (mayoria del pueblo) procura que las malvinas son argentinas, el gesto de snobismo es decir: nosotros grupete de liberales universitarios, voleboylistas y periodistas descolocados en el contexto somos calidad y no cantidad, va de la mano del discurso del populismo, civilizacion o barbarie, derechos del ilustrado que da la posesion titular de conocimiento y la Razón.

    Por otra parte, en que sentido el gobierno nacional se comportarioa de forma seria y con madurez politica si permite que la soberanía nacional argentina (juridicamente, democracitcamente y popularmente concebida) este a disposición de una “asamblea” de Kelpers. Seria de republiqueta bananera hacer eso. Maxime cuando el conjunto de paises latinoamericanos (inclusive Chile, grata sorpresa Novaro ¿no es asi?Novaro) apoyan la politia argentina, es decir hay un aval continental departe de gobiernos constitucionales y electos por su pueblo (Instituciones!!!! Novaro). Dentro de una estrategia geopolitica mayor (con centro en Brasil quizas).
    Por último Novaro, los habitantes kelpers pueden quedarse en las islas, su situacion lenguaje cultura y demás debe respetarse. Pero la soberanía nacional no se puede poner en discución. El criterio de nacion y soberania utilizado en este caso no es xenofobo ni exluyente, los kelpers tambien caben en la argentina, como tantos ingleses hay en Buenos Aires. Si los kelpers se niegan a vivir en el estado federal o bajo juridicción nacional, eso indicaria que no les pesa tanto su cultura isleña y las 5 generaciones en el mismo terruño, lo que les pesa es otra cosa. Desde ya, si quieren regresar a Gran Bretaña estan en todo su derecho a condicion de que sea Gran bretaña quien pague el flete (puede ser uno de esos barcos destructores que envian, que no servirian para otra cosa dado que el reclamo se hace por vía pacifica y politca como debe ser).
    Novaro, lo que hizo es una verguenza, me cuesta creer que sea por estupidez, creo que hay otras manifestacioens.
    En mi caso soy peronista, segun usted vendo el estado de derecho por un choripan y una coca, je. De todas formas le pido a usted y los intelectuales, volleybolistas, expertos en marketing y egocentricos innatos que RESPETEN LAS INSTITUCIONES Y PERMITAN QUE LA NACION SEA UNA NACION SERIA.

  5. Amilcar says

    aclaro: cuando digo
    “-incluidas las malvinas, como idnique fomran parte de la CORONA publicamente desde 1767-” me refiero a la corona española, no a la inglesa que invade las islas en 1833.
    Por otro lado, Novaro le recuerdo además el valor geopolitico que tienen las islas, aditando la cuestion en torno a los recursos pesqueros y de subuselo con el aditamento del tema Antartida. Vamos, Novaro, no sea tan candido y pongase a trabajar en cosas que entienda.

    Le paso esta anecdóta que le va a gustar:

    “Además del petróleo que explota en Mar Argentino y los permisos de pesca que reparte el Reino Unido en forma ilegal, existiría un objetivo ulterior de los británicos en Malvinas. De esto también se percató Perón en 1952, cuando recibió al embajador británico por la agresión inflingida a una base antártica. Inglaterra envió una fragata y destruyó refugios de una base argentina. La guarnición era más bien pequeña, pero lograron que los ingleses desistieran en cinco minutos. En aquella ocasión, pretendieron dejar izada su bandera y un cabo la arrancó y se la arrojó al bote que empleaban para huir. Durante su exilio en Puerta de Hierro, lo recordó así: “Vino a verme el embajador británico y tuve con él una pequeña conversación más bien amistosa, en el curso de la cual me preguntó: ‘¿Cómo van a arreglar ustedes ese asunto de la Antártida?’ Le contesté: ‘¿Qué derecho tienen ustedes a la Antártida?’ y me replicó: ‘La Antártida es una prolongación de las Islas Malvinas.’ Y fue entonces cuando yo le dije: ‘Sí. Eso me recuerda a un tipo que me robó un perro y al día siguiente vino a buscar el collar’.”” http://tiempo.infonews.com/2012/02/20/argentina-68130-mineria-malvinas-y-el-collar-del-perro.php

    pd: lo que dice Lanata de que en la isla nos detestan por la guerra primero que no es tan asi segun su propio documental, ahí se muestra a chicos diciendo todo lo contrario. Por otra parte, que esperaba encontrar lanata, gente silbando a gardel con uan remera de maradona haciendo la mano de Dios, que futilidad por favor. y lo de “la guerra se perdió” es el argumento mas estupido, ignorante y falto de sentido común, humano y politico que vi: me exime de comentar al respecto la utilizacion que le dio Silvia Walger. Desde ya, aparenemente no importa que haya sido un gobierno militar quien haya tomado desiciones, aprovechando una causa evidentemeten popular y unificadora que desperto el fervor de la gente y canalizandola en la vía militar y mesianica; no sirve la gente que murio en malvinas; aparentemetne tampoco no sirve suponer que por más que la guerra se haya perdido la situacion colonial no se modifica y que eso no da “derechos a la autodeterminacion kelper”. Respeten las intituciones, cihquillos malcriados de la escuela yankee de politicología.

  6. Marcos Novaro says

    Estimado Amilcar, ante todo quiero aclararte que publicamos tu comentario a pesar de su excesiva extensión y su tono insultante y escasamente argumentativo sólo para ilustrar el siguiente punto: es muy difícil discutir racional y razonadamente sobre este tema debido a las verdades selladas impuestas por la “causa Malvinas”. En cuanto a lo que decís, no hay mayor novedad, las Malvinas son indiscutiblemente Argentinas porque la Corona española y las provincias Unidas y la población actual no es “autóctona”,etc, cuestiones que merecen precisamente todo tipo de discusiones, y por más que lo niegues se seguirá discutiendo en todo el mundo. Una pequeña aclaración útil para tu sensibilidad peronista: la inflexibilidad y negación de derechos a los malvinenses en verdad ha sido más una política radical, de Caputo y Rodríguez Giavarini, que peronista, recordá a Di Tella. Gracias a esa inflexibilidad fue que se extendió la zona de exclusión y Gran Bretaña tuvo manos libres para avanzar unilateralmente en el manejo de la pesca y el petróleo, Di Tella al menos eso lo entendió y trató de revertirlo. Saludos

  7. amilcar says

    De acuerdo, Marcos. Te olvidaste de los importantes aportes de Illia, como lo recordo la presidenta electa que, a su vez, lejos de un falso chauvinismo tan temido por los intelectuales libres va a buscar aumentar los contactos con los isleños y aumentar el flujo aeronautico. Me da gracia que me chicanees con el menemismo, uh que cosa los peronistas. Lastima que el neoliberalismo lo superamos con peronismo, los chicago boys de la economía y de la politicología, al final los estamos superando con un pancho y una coca jeje, fijate vos, los mismos metodos del ´45. Somos unos obstinados incorregibles.
    Sobre la escazes de argumentos… bue que decir, por lo menos te saque un “se seguira discutiendo en el “mundo”” (!!!) y hasta me trajiste a Caputto. No te pido que concedas en exceso.
    Lo que sé es que su visión alternativa pretende que la Argentina viole las intituciones y resoluciones ajustadas a derecho internacional, y deje pagando a las naciones latinoamericanas que han apoyado una política común en torno a Malvinas -incluido Chile- y no solo naciones de la región. Por otra parte, los argumentos esbozados por el grupo de intelectuales son de bajisimo nivel. La “autodeterminación kelper” no tiene ningun sentido según la Comunidad Internacional, tal como lo dije. Es increible.
    Y me impresiona, al fin de cuentas la escuela yankee de politicología (quiza la más prestigiosa a nivel mundial) es una escuela sostenida por capitales norteamericanos por vía academica (Universidades) dedicada, en su rama latinoamericanista sobre todo, a criticar a los gobiernos y los estados del tercer mundo refugiandose en la excusa INSTITUCIONALISTA. El marco institucional, es evidente, sostiene la causa argentina frente a la britancia en torno a Malvinas. La verdad que se vé que ya ni siquiera necesitan excusas. Pero que se siga “discutiendo en el mundo” cuales son las desiciones que debe tomar la argentina con respecto a su soberanía. No nos importa al fin de cuentas nuestra nacionalismo es universalista.

    Saludos y disculpas si interrumpi el buen tono del debate. Pense que el diario Cronica ya había esmerilado las buenas formas totalmente. De eso me hago cargo.

  8. amilcar says

    4 instituciones más que apoyan los derechos argentinos.
    http://www.clarin.com/espectaculos/musica/Malvinas-Morrissey-Roger_Waters_0_656334551.html
    http://www.clarin.com/espectaculos/Serrat-Sabina-Malvinas-argentinas_0_656334590.html

    (INSTITUCIONES, CUANDO IMPORTAN Y CUANDO NO?)

  9. amilcar says

    Perdon, me equivoque en algo. Su vision no es alternativa, sería alternativa si fuese original. Es la presentada por Cameron, el premier ingles. en terminos de las ideas en pugna sobre la cuestion malvinas, son embajadores tierra adentro de la idea presentada por Cameron. No es una chicana. sdos

  10. amilcar says

    Te dejo una nota en
    http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-188819-2012-03-03.html
    escrita por un historiador muy valioso y riguroso (aunque no siemrpe coincida personalmente). A diferencia de Luis Alberto Romero firmemente asentado en los oropeles de su padre y en sus contactos politicos (que originalmente lo llevaron a ser columnista del diario Convicciones de Massera).

    Ahí podes consultar algunas de las “verdades selladas” (!!!), que ustedes quisieron romper con su brillante intervencion adecuando las ideas vertidas por el premier D.Cameron.

    Saludos peronistas

  11. Andrés says

    Buenas Marcos,

    El gobierno actual considera la fórmula de negociación (Cristina lo repite a cada rato), y esto implica ceder para obtener lo más importante, la soberanía y el control estratégico a largo plazo de la zona. Me parece que las intenciones del gobierno respecto a la soberanía y al respeto de los intereses de los isleños (no a sus deseos) son muy claras al respecto (lo compartamos o no), ya que el gobierno jamás dijo que los isleños no existen (puede ser tu feeling, pero no es un hecho), por lo cual no veo los elementos que hagan pensar que la negociación que encararía el gobierno pueda ser interpretada por la mayoría del pueblo argentino como una traición.

    Observada con objetividad, mi postura es bastante diferente a la de Di Tella. Negociar no equivale a lisonjear (el estilo Di Tella), así como disputar no equivale a exterminar al contrincante.

    No sé si vos lo ves, pero yo percibo claramente a través de las acciones de los británicos que a ellos no les interesa negociar. Siempre habrá un “pero” para mantener la posibilidad de explotar ellos solos los recursos de la zona (que es lo único que realmente les importa, y lo que han venido haciendo desde que son imperio). Si no, no se explica que hayan hecho caso omiso al compromiso de explotar conjuntamente los recursos de la zona según lo firmado cuando se restablecieron relaciones diplomáticas.

    Argentina no obliga a otros países a simular que nos acompañan. Tanto Brasil como Chile tienen especial interés en que UK tenga el menor poder militar posible en la región (ellos también tienen recursos naturales robables). Nuestro país tiene un peso importante, pero no tanto como para obligar a los vecinos (y menos a un gigante como íaBrasil) a orientar su política exterior con la nuestra. Más bien habrái que reconocer el acierto del gobierno actual desde 2003 en armar un frente común gracias al establecimiento de la Unasur. Eso nos ubica claramente como país serio, mucho más que el “qué diran” de los centros de poder en franca decadencia.

    Saludos,

    Andrés

  12. Marcos Novaro says

    Estimados Andrés y Amilcar, efectivamente el foco de discusión es si Argentina está avanzando con las polìticas que se vienen instrumentando en los últimos años (y no debería decirse “desde 2003”, en realidad. sino “desde 1999”, cuando verdaderamente se adoptó el actual enfoque sobre el tema) o no. La tesis de la solidaridad latinoamericana es me parece insuficiente para defender esa política. Más aun cuando Chile, Uruguay y Brasil hacen grande savances en su relación con Londres y con las islas que no precisamente favorecen la postura argentina: qué importa que digan que defienden la soberanía argentina? Es tan efectivo como que lo diga Roger Waters o Sean Penn, Lo importante sería si hay algún margen mayor ahora que hace doce años para imponerle a Gran Bretaña un manejo distinto de la pesca o el petróleo, o para convencer a los malvinenss de tener cuelos desde territorio argentino, como ese margen no existe las declaraciones de Cristina a favor de hacerlo son sólo expresión de deseos, que caerán en oídos sordos, alimentados y justificados suficientemente por la propia política argentina, así que a no quejarse.
    Saludos

  13. Andrés says

    Buenas Marcos,

    Si la “solidaridad latinoamericana” y el rechazo al amarre de buques con bandera de la colonia es tan insignificante, por qué Londres reaccionó con tanta intensidad?

    Saludos,

    Andrés

  14. Marcos Novaro says

    Hizo un gran negocio hasta acá, no? Pone a Argentina en el papel de agresor, y a los malvinenses en el de víctimas. Mientras que Cristina y su comparsa creen que “estamos ganando”, Chile hace también su gran negocio con este enredo, ofreciendo su presidente como mediador informal entre un vecino prepotente e inflexible y una potencia que necesita de sus buenos oficios.
    En suma, entiendo el negocio de Londres, el negocio de Chile, lo que no se entiende, porque no existe, es el negocio de Argentina. Pero no hay de qué asombrarse, la política la están haciendo un mal periodista y una comentarista de notas periodísticas, qué podría esperarse sino un fárrago de palabras inútiles coronadas en un gran papelón?