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2015 sonríe a Scioli y Cristina, guardianes del statu quo

La presidente se muestra entusiasmada en el inicio de su último año en la Presidencia, aunque durante el que terminó no consiguió casi ninguno de los objetivos que se propuso: no resolvió el problema de los holdouts ni pudo abrir el crédito externo para el país, no halló la forma de reactivar la economía, no logró desguazar a Clarín, no instaló un candidato del riñón oficial ni desarmó la amenaza a la unidad peronista representada por el massismo, y no consiguió detener las aún más amenazantes investigaciones judiciales sobre sus negocios familiares.

Su actitud no es sólo impostura. Tiene su razón de ser: aunque no se salió con la suya en casi ningún terreno, evitó en todos ellos que sus adversarios lo hicieran. Instaló al menos a medias la disyuntiva patria o buitres y responsabilizó tanto por ese como por el resto de los problemas económicos a capitalistas especuladores y sin sentido de nación que la sociedad detesta más que a los delincuentes comunes, mientras preservó para su gobierno el rol de defensor del empleo y el consumo de los buenos argentinos. Mantuvo a Clarín y al resto de la prensa independiente a la defensiva y cuestionados en su legitimidad, y algo parecido logró motorizando contradenuncias contra jueces y fiscales no alineados y contra más o menos difusas redes empresarias de lavado de dinero y corrupción, abonando la desde antes extendida opinión de que “ladrones somos todos”. Y prolongó la expectativa en que podrá actuar como primera electora en las presidenciales y, en cualquier caso, perdiendo dignamente o acompañando un eventual triunfo de Scioli, conseguirá retener una buena dosis de poder institucional.

Por su parte Scioli se muestra todavía más satisfecho y contento, al extremo de hacerse fotografiar durmiendo la siesta, desde que se convenció de que lo peor para él ya pasó y le espera un año de desafíos manejables. Habiendo evitado los saqueos que el propio oficialismo se ocupó de promocionar como peligro inminente, y el más palpable peligro de una polarización entre kirchneristas duros y antikirchneristas en el peronismo, el gobernador tiene sus propias razones para sonreírle al nuevo año. Y para asumir que tendrá en su transcurso asegurado su rol como defensor de la continuidad de lo “bueno de estos años” y de completo irresponsable de lo malo, cualquiera sea la especificidad que atribuyan a esto último distintos grupos de votantes, pues él puede prometerles que dejará todo eso atrás sin mayores problemas apenas asuma, echando mano a su ya probada y muy bien dosificada combinación de sencillez, practicidad y buena onda.

Estos dos máximos referentes y defensores del statu quo vigente en el país difícilmente consigan contagiar a la sociedad las sonrisas con que reciben el nuevo año. Por más programa de sonrisa digna y operativo sol que promocionen. Pero tal vez no sea necesario que lo logren para alcanzar sus objetivos. Basta con que convenzan a una minoría (40% para ser más precisos) de que es innecesario y además arriesgado emprender un cambio. Y se aseguren la fragmentación de quienes opinan distinto.

Los opositores, por tanto, están obligados a acomodar sus planes a esa posibilidad. Y hay que reconocer que al menos algunos de entre ellos vienen haciéndolo bastante bien, no dejándose atrapar bajo el mote de “los que quieren destruir lo conseguido”, ni en el deprimente papel de agoreros que complican innecesariamente las cosas.

Dada esta situación, con lo inclinado que está el terreno de competencia en su contra y con lo ambiguas que son las opiniones de la sociedad sobre lo que ha venido sucediendo y lo que cabe esperar de aquí en más, pedirles que hagan mucho más sería exagerado. Que hayan llegado a la posición en que se encuentran y estén en condiciones de volver competitiva la próxima elección presidencial es más que suficiente: aseguran una lid electoral que, comparativamente con las registradas en los últimos quince años, será no sólo más pareja y abierta, sino más sustantiva y positiva para la democracia y el desarrollo argentinos de todo lo que hemos vivido desde la última gran crisis. Cualquiera sea el resultado.

 -publicado en tn.com.ar el 29/12/2014

Posted in Politica Argentina.