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Esteban Bullrich y el “PRO gurka” que el debate por el aborto activó

Como ministro de Educación no aportó demasiado, pero ahora como vocero más activo y entusiasta del bando anti aborto del partido del presidente está dando que hablar, y no precisamente por buenos motivos.

Sus intervenciones sobre el tema carecieron desde el comienzo de toda moderación. Habló de “asesinato” en reiteradas ocasiones, ignorando que la ley argentina no considera que interrumpir el embarazo sea en ningún caso igual a matar a una persona, y que en distintas circunstancias hasta permite hacerlo. Y no sólo en los de violaciones o riesgo de muerte para la madre: ¿no deberían estar prohibidos el DIU y la píldora del día después si lo que dice Bullrich es cierto? Aunque tal vez sea que él quiere cambiar todo eso para que cualquier persona que aborte o colabore en un aborto, por ejemplo en un acto tan nimio como contrabandear una droga de las hoy aquí no autorizadas, pase treinta años en prisión. Se refirió también a quienes respaldan la idea de la despenalización como promotores de la muerte, llevando al límite la descalificadora y virulenta contraposición que el bando autodenominado “pro vida” ya de por sí cultiva. Y ahora directamente dio voz a un embrión amenazado por una madre que no lo quiere, en un largo poema que si es efectivamente de su autoría además de escaso talento literario revela un alma bastante oscura y propensa a la desmesura.

Yo te amo mamá (como nadie lo hará)
Indefensos silencios que callan,
adentro del castillo hecho panza. 
Vulnerables ojitos que no ven,
la tormenta que le aproximan a su piel. 
Sonrisa muda de alegría,
pese a sentir que en breve se le irá su vida…. 
Mejillas suaves hechas para besar,
no conocerán los labios de su mamá. 
….Tanto amor y deseos de abrazar, 
serán mutilados y en sangre se ahogarán. 
Te amo mami no me dejes,
….Mi mamá no me mimará,
aunque yo la amaré siempre en su eternidad.…
Tu hijito por siempre.

Es hasta lógico que los católicos piensen que el alma humana se crea y habita el cuerpo ya antes del nacimiento. Pero sus esfuerzos por darle sustento científico a esa idea (el argumento de que hay vida desde la concepción) y más todavía eficacia jurídica no tienen demasiado futuro. ¿Alguien cree que si la despenalización no prospera, como es lo más probable, al día siguiente va a ser más eficaz que antes su prohibición, va a ir alguien a prisión o la gente que lo desee, incluido un muy amplio número de católicos, va a dejar de abortar? El efecto más notable de la discusión habrá sido de todos modos muy otro: que no sólo hay que olvidarse definitivamente de las invitaciones a praticar la castidad, o a tener hijos para ver si luego logramos darlos en adopción, sino que hasta a los más reaccionarios les resultará inevitable tolerar algo más de educación sexual y promoción de la salud reproductiva. ¿Será que Bullrich no está siquiera dispuesto a salidas transaccionales de ese estilo? ¿Es un problema suyo o actúa como vocero de un sector más o menos amplio de la base social y política del gobierno?

Es probable que algo de esto esté pasando y entonces el problema político que el ex ministro de Educación expresa o adelanta sea mucho más complicado: la activación de un sector de derecha dura, que hasta aquí venía bastante acotado en términos de espacio de expresión e influencia, y al que tal vez el debate por el aborto pueda estar ofreciéndole una inesperada oportunidad para dar un salto adelante.

Las movilizaciones recientes con gran asistencia de público pueden ser una señal a este respecto. Y si la cuestión se cierra con un triunfo legislativo no es descabellado imaginar que esas posiciones se consoliden y abroquelen, algo que en otros terrenos no lograron, ni tenían visos de poder lograr: afortunadamente no fue el caso en la cuestión de las violaciones a los derechos humanos, ni tampoco en términos de mano dura represiva, pese al episodio Chocobar y a todos los improperios que suelen lanzar contra el gobierno los más críticos en esos terrenos y que dan por supuesto que su verdadera convicción al respecto es, de tan siniestra, inconfesable; tampoco sucedió en el frente económico donde el gradualismo y la moderación siguen imperando ampliamente frente una minoría de ortodoxos ajustadores con poco arrastre en la opinión, incluso la empresaria. Sería sin duda paradójico que frente a tal panorama, finalmente sea el propio vértice del Ejecutivo el que, al habilitar el debate por el aborto, termine facilitando las condiciones para una radicalización por derecha, que en frentes más peleados e inescapables logró hasta aquí evitar, pero en uno elegido a voluntad se le escape de las manos.

Está, claro, todavía a tiempo de evitarlo. Lo que no depende tanto de lograr que el senador Bullrich deje de hacer papelones, como de que la gestión tome la iniciativa en terrenos que hasta aquí más bien despreció, y ella misma ha vuelto centrales, como los mencionados de salud reproductiva y educación sexual en escuelas y hospitales. Y también de evitar un eventual efecto contagio: no es culpa de nadie en particular que un tema como el aborto desate pasiones y expresiones del estilo “yo soy la vida, vos sos la muerte”; mientras eso no contamine otras áreas de la agenda puede que los consensos moderados y el privilegio de las soluciones consensuadas no se vean mayormente afectados, y el oficialismo logre preservar esos equilibrios que tan útiles hasta aquí le han resultado.

por Marcos Novaro

publicado en TN.com.ar el 28/3/18

Posted in Política.


5 Responses

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  1. Eduardo says

    ABORTO. Dios ha establecido que, la persona que matare a un bebe en el útero DEBE MORIR.
    La Biblia dice: «Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. Mas si hubiere MUERTE, entonces PAGARÁS VIDA POR VIDA» (Éxodo 21:22-23).
    Notemos atentamente que, la Biblia dice «Vida por vida». Quiere decir que, para Dios lo que está en el vientre de una mujer NO ES UNA «COSA», sino que es una vida, una PERSONA.
    Entonces, abortar es un pecado terrible a los ojos de Dios. Aunque las leyes humanas te autoricen a abortar, TENDRÁS QUE ENFRENTAR EL TERRIBLE JUICIO DE DIOS.
    Los que LEGISLEN a favor del aborto; y las MUJERES que piden abortar, están pidiendo que Dios les dé la PENA DE MUERTE.

  2. Marcos Novaro says

    Estimado Eduardo, no soy experto pero por lo que entiendo la Biblio y en particular el Antiguo Testamento están plagados de sentencias de este tipo y los cristianos (y judíos) en general tienden a ignorarlas o interpretarlas muy laxamente para no verse obligados a volver a las cavernas. ¿Por qué no hacen lo mismo con el tema del aborto? No creo que sea por una razón intrínseca a la “gravedad” de ese supuesto crimen contra Dios, me parece que hay mucho más de construcción, de arbitrio, decisión de cavar una trinchera y resistir, y bueno, allá ellos, pero si en el intento de hacerlo, como sucede en EEUU, se empieza a justificar el “matar a los asesinos” vamos a estar en reales problemas, no te parece? Bullrich es un irresponsable cuando agita estos argumentos, y no entiendo muy bien las intenciones detrás de tu referencia pero tal vez no pescaste el punto al respecto.

  3. Emilio Luis Gaviria Lareo says

    El debate sobre el aborto es una operación planeada para encubrir los problemas económico- financieros, aprovechando las características sociales emocionales extremas que nos caracterizan.
    Argumento pro vida de carácter geopolítico: Argentina 9°, en el mundo por su territorio extenso. con escasos habitantes. A largo plazo, siguiendo la proyección de “urna funeraria” se perderá el dominio sobre el mismo.
    Sí a la despenalización del aborto y a la eutanasia para mayores, no gratis sino a cargo de quienes recurran legalmente a estas prácticas. Con excepciones ya vigentes.
    El estado protegerá con todos sus medios a las embarazadas, embriones, madres, hijas/os para el desarrollo de su vidas con buen nivel, las adopciones, la enseñanza pública obligatoria, la asistencia y controles gratuitos de salud, con la finalidad de propiciar el aumento sostenido de la población.
    La clave oculta de este debate quizás se encuentre en el poder político del estado (dominio, dinero) por sobre los individuos que lo componen, éste puede matar, pero no da libertad a sus sujetos de hacerlo por sí mismos.

  4. Marcos Novaro says

    No había escuchado justificaciones de este tipo para combatir el aborto, tal vez porque es difícil decir que ya no existan de parte del Estado bastantes estímulos para que los sectores bajos tengan hijos, para que migren a nuestro país personas de países vecinos y en general para “poblar la patria”. Más bien la opinión generalizada es que hace demasiado e irresponsablemente en ese sentido, y pocos recursos le quedan para asegurar una vida mínimamente digna a una buena parte de la gente que le hace caso y lo puebla, no?

  5. Emilio Luis Gaviria Lareo says

    No combatir el aborto, comprenderlo y accionar para desactivar sus causas. El Estado atiende a otros negocios y actúa según convenga a las bandas dominantes, los habitantes huyen de sus lugares de nacimiento buscando alguna mejora, (lo de poblar la patria ha fallado, está semi desierta), y se aglomeran en pocas ciudades en condiciones dificultosas. La opinión generalizada se debe a la tendencia de esquivar responsabilidades y culpar a otros por las falencias propias. El español en USA se ha impuesto en pocos decenios debido a los inmigrantes latinos pobres que se reproducen por su impulso, pasando a ser considerados por sus votos y no por los trabajos de los académicos de la lengua. Desde la colonia gran parte de los recursos nativos se van para el exterior, de ahí la falta crónica de los mismos para asegurar vida digna, la tarea inicial para ello quedó trunca desde 1928 en que comienza la decadencia generalizada, hasta el presente.



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