Skip to content


Boudou preso y Calcaterra arrepentido importan más que sus excusas

Es razonable ser prudente en los pronósticos sobre cómo va a seguir la causa de los cuadernos de Centeno. Ya nos desilusionamos varias veces con investigaciones que parecían prometedoras, dieron incluso lugar en algún momento a detenciones e imputaciones espectaculares, pero con el tiempo se desinflaron y quedaron en nada.

Argentina no tiene una fuerza de investigaciones de la calidad de la policía de Brasil, ni un juez Moro que desde fuera de la red de connivencia entre juzgados, gobiernos y empresas vaya a destapar las ollas de podredumbre sin titubear, ni tampoco una ley del arrepentido suficientemente eficaz. Así que a moderar el optimismo.

Pero otra cosa es volverse ultra escéptico. La condena de Boudou es una bocanada de aire fresco, doblemente importante en el ambiente enrarecido por la desconfianza en que nos movemos, que merece celebrarse.

Es cierto que al ex vicepresidente hace tiempo que le habían soltado la mano desde el peronismo, e incluso desde el kirchnerismo. ¿Hace cuántos años que Cristina ni lo saluda, ni se acuerda de él? Los K hicieron con Amado lo que los menemistas con María Julia: lo entregaron a los leones, a ver si calmaban así su apetito y ellos dejaban de molestar a la gente realmente importante.

Pero el clima de hoy es muy distinto al del ocaso de Menem: ni gobiernan los mismos que habían estado metiendo la mano en la lata en la década anterior, ni rige ya una disciplina estricta en Comodoro Py acorde al sistema de protecciones mutuas.

La otra extraordinaria novedad que no conviene minimizar es lo que se ha conseguido, en poco tiempo, en materia de confesiones empresarias en el caso de los Cuadernos: ninguno de ellos se hubiera acogido a la figura del imputado colaborador de no ser porque se tomaron en serio las acusaciones en su contra. Así, por primera vez, empresarios poderosos, ligados al Estado por vínculos espurios durante años, están hablando de pagos ilegales ante la Justicia.

Ha sido flor de golpe, para empezar, para ese sector privilegiado de la sociedad. Y esperemos que también un ejemplo, y una oportunidad para que en él avance la disposición a cambiar de conductas.

Ser empresario, para que la economía argentina tenga algún futuro, debe dejar de asociarse, como sucede hoy para buena parte de la sociedad, y para la propia opinión empresaria, antes con el curro que con el esfuerzo, la competencia y la innovación. Las cosas están tan mal en este sentido que hoy el sector, según la encuestadora Taquión, es considerado corrupto por el 79,8 % de la opinión, un poco peor que la situación de jueces y sindicalistas.

Muy oportunamente el Foro de la Convergencia hizo su esfuerzo para apuntar en esa dirección. Igual que Macri, el Foro se puso del lado de los que quieren que las cosas cambien, que el capitalismo argentino sea más competitivo y tenga una relación más sana con la democracia. Aunque avanzar por ese camino signifique que algunos colegas la pasen mal. Dado que la primera empresa privada del país, Techint, tiene un ex directivo detenido, estamos hablando de algo más que daños colaterales: lo del Foro sonó a una invitación a asumir las responsabilidades que a cada uno le toquen.

Angelo Calcaterra pareció decidirse a ir por ese camino cuando disculpó a los directivos de su empresa y confesó: “yo ordené entregar el dinero”. Nada de empleados descarriados, con los que intentaron disculparse los jefes kirchneristas, y sus seguidores detrás, cuando se descubrieron los bolsos de López.

Aunque también es cierto que lo de Calcaterra vino condimentado de varias excusas, explicaciones de lo sucedido con las que espera que su caso sea tipificado como una falta menor. Y ese intento, de prosperar, también podría disculpar en alguna medida a los funcionarios involucrados.

Si fuera cierto que el dueño de IECSA pagó por presiones, lo extorsionaron y sus únicas faltas habrían sido “corrupción pasiva” y que no habló antes de lo sucedido.

Por otro lado, si fuera cierto que el dinero que entregó se destinó a campañas políticas, su delito sería sólo financiamiento ilegal, como mucho dádivas. Nada demasiado grave: prescriben rápido y no suponen penas de cumplimiento efectivo, tal vez con una multa zafa.

Y tampoco nada demasiado grave para los Baratta, Lazarte y De Vido: ellos recaudaban para pagar carteles y colectivos, como mucho habrían cometido desprolijidades al recaudar entre las empresas contratistas, pero podrían alegar que no fueron mucho más graves que las que se atribuyen a Vidal en la última elección.

El problema para todos ellos es que, una vez que confiesan las entregas de dinero, por las características que ellas tuvieron y están documentadas en los cuadernos que quedan así validados, todas esas excusas se desmoronan.

Los pagos se hicieron tanto dentro como fuera de períodos electorales, en forma regular. Si el juzgado logra probar que coincidían con adelantos de obra realizados desde el Tesoro, y encuentra además conexión entre esos pagos y sobreprecios en los presupuestos convenidos, entonces la fábula del empresario extorsionado se desarma en un santiamén.

¿Hay alguna chance de que Bonadío, Stornelli y Rívolo, el segundo fiscal de la causa, no sigan ese camino? Sería muy difícil entender que hayan llegado hasta aquí para virar en redondo y desarmar su propio argumento: recordemos que lo que investigan es, ni más ni menos, una asociación ilícita. Pero además sería seguramente inefectivo que lo intentaran: serviría solo para que se incineraran, porque en la Cámara, que va a revisar y controlar sus pasos, no hay mayoría posible para una vía de escape como esa.

Hay quienes dicen que haber soltado a Calcaterra tan rápido fue un error, o peor, fue un anticipo de que se va a abrir esa vía de escape, al menos para los que pagaron las coimas. Pero es más razonable pensar que se trata de un modo de estimular al resto de esos implicados a seguir el ejemplo de los arrepentidos. Si después de hablar estos hubieran seguido presos, ¿por qué los que todavía no han confesado iban a sentirse estimulados a imitarlos? La gran ventaja de tener a esta gente a tiro de una preventiva es que saben que el costo personal y también para sus empresas puede elevarse de un momento a otro si incumplen sus compromisos. Que así como entraron salgan de prisión en este caso no es señal de que el proceso no avanza, si no de que les toca el papel de ratones en un juego que por ahora controlan los gatos.

por Marcos Novaro

publicado en TN.com.ar el 7/8/18

Posted in Política.


7 Responses

Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.

  1. Pablo Diaz de Brito says

    No se puede negar que Calcaterra recibió un tratamiento VIP, es indisimulable. Ahora, tarde del 10/08, Wagner negocia con Stornelli para que acepte y pase a Bonadio su pedido de ser arrepentido. Wagner está detenido desde hace 8 días. Idem para otros, como Loson, y ni hablar de los simples ejecutivos. El único que entró y salió sin pasar por una celda fue Angelo. Por lo demás, concuerdo con el análisis. Habría que dedicar un párrafo a la psicopateada constante de los medios económicos sobre la recesión que estaría causando nuestro mini Lava Jato.

  2. Ladislao says

    Solamente un impresentable como Marcos Novaro que vive dentro de un raviol envuelto en un diario Clarín que está metido dentro de un tupper dentro de una heladera cerrada con candado guardada en una bóveda de Lanata puede decir que es una “bocanada de aire fresco” la condena de Boudou.
    ¿Es una bocanada fresca cuando apetece a tus deseos políticos el encarcelamiento de alguien sin ninguna prueba fehaciente, más, con muchas pruebas en contrario?

    En el mismo sentido el impresentable de Novaro dice: “(…) en materia de confesiones empresarias en el caso de los Cuadernos: ninguno de ellos se hubiera acogido a la figura del imputado colaborador de no ser porque se tomaron en serio las acusaciones en su contra.”
    No Novaro, no entendiste nada de la “metodología Bonadío” que va en línea con la “metodología Irurzun”. No es porque se tomaron en serio nada, ni porque crean que hay alguna prueba, saben que las fotocopias no valen nada como prueba, pero SABEN también que a Bonadío y a Stornelli y a los medios no les importa que haya prueba: meten en cana y después preguntan, ¿vas a cantar? ¡mirá que te vamo a hacer tocar el pianito eh! mirá que los calabozos son fríos y la noche es solitaria eh… ahora cantame la canción que sabés que me gusta, esa que suena así y sabés que me permite seguir con otro en lugar tuyo. Dale, decime algo y salís arafue.

    A diferencia de los políticos, que si no fueron encarcelados por la política en otros tiempos siempre saben que pueden meterlos adentro con cualquier excusa, los empresarios no, no están ni remotamente acostumbrados, ni se les pasó por la cabeza jamás.

    Cada uno de los empresarios prefieren decir cualquier cosa, que parezca verosímil, pero que no los deje totalmente pegados, mientras sus abogados preparan una defensa que no los haga pasar ni un minuto en cana. Mantenerse en el “yo no tengo nada que ver, probame vos que hice algo” los manda directo a la jaula aunque no haya ninguna prueba.

    Saludos
    Ladislao

  3. Marcos Novaro says

    Ladislao (¿en serio tus viejos te pusieron Ladislao?), me hiciste reír.

    Boudou y Lula, dos víctimas de la opresión de los jueces dictatoriales. Genial.

    Y lo del coraje de los políticos que “saben que pueden meterlos en cana con cualquier excusa” me pareció ya de una sutileza excepcional, impunidad esta!, esa gente es como una manada de Indiana Jones de la democracia.

    Hagamos la sección “Ladislao te entretiene” , te parece?

    • Ladislao says

      Sí, me pusieron Ladislao porque en aquella época no me podían poner Wladyslaw. Limitaciones de la ley argentina.
      Me alegro de todavía poder hacer reír, algo de reminiscencia de juventud, pero no es mi intención, claramente, debido a que estoy llorando la pérdida del estado de derecho.

      Y a cualquier intelectual debiera preocuparle, a quienes se ocupan de cuestiones del derecho o a la cosa pública especialmente: ¿cuáles son las pruebas de una condena? No es un tema menor.

      Que se pongan jueces a dedo como en Jujuylandia, no es un tema menor.

      Estado de derecho implica entre otras cosas la noción de juez natural, en lugar del forum shoping. Implica que no se puede condenar por la “convicción íntima” del juez, como dijo Moro para encanar a Lula.

      No puede ser que sea “negociaciones incompatibles con la función pública” que Boudou le responda a la AFIP que se debería actuar dando facilidades para conservar los puestos de trabajo, como en muchísimas otras empresas que no fueron ocación para un juicio.

      Para hacer teoría, como para participar en la cosa pública, hace falta información y formación, datos y lógica, muy en otro lugar de la opinionería barata y amañada insidiosamente de las operaciones de prensa que los grandes medios nos acostumbraron a consumir.

      Saludos
      Ladislao

  4. Marcos Novaro says

    Bienvenido entonces Ladislao, ahora falta que conozcamos tu apellido así podemos estar seguros de que hablamos con un ser humano.

    Que digas que lo que se le probó a Boudou es solo que le pidió a la AFIP por la fuente de trabajo es insólito. Hay montón de evidencia sobre la tramoya que montó, con testigos arrepentidos, pero claro, según la fraseología kirchnerista, todo testigo es también fruto de la maquinación del poder y los medios, más pensamiento fanático que eso no hay.

    Es cierto que la causa contra Lula no es tan relevante ni reveladora de la mafia como la de Ciccone, pero es ridículo también decir que es un invento, la apelaron y no sólo la confirmaron sino que la agravaron, no era solo “convicción de Moro”, a Boudou puede que con la apelación le vaya igual de mal.

  5. Ladislao Fokas says

    No muchacho, vamos a ver. En primer lugar debo decir que no se trata de lo que diga yo, sino de lo que dice el expediente judicial, al cual ni yo ni la mayoría vimos en directo sino a través de publicaciones mediáticas y por lo tanto mediatizadas. Claro que no se conocen aún los fundamentos de la condena, pero es difícil que el chancho chifle.

    Entonces, cuando dice que yo digo “Que digas que lo que se le probó a Boudou es solo que le pidió a la AFIP por la fuente de trabajo es insólito.” No, no está bien. Yo no dije eso ni afirmo algo similar.
    Lo que digo es que las imputaciones son dos:
    – Negociaciones incompatibles
    – cohecho (para quedarse con las acciones de la compañía)

    Entonces dije y digo que las negociaciones incompatibles tienen que ver en la fundamentación acusatoria con el conocimiento del imputado con Vanderbroele y con la respuesta del imputado a una consulta de la AFIP. No hay ninguna otra cosa en la causa, porque no se comprobaron reuniones ni sociedades ni nada. El resto es la presunción de que si se quedó con acciones, debe haber habido negociaciones, pero el único elemento probatorio es la respuesta a AFIP y los dichos.
    Por otra parte, existen muchísimas otras empresas a las que AFIP levantó el pedido de quiebra, incluso con la consulta de forma al Ejecutivo. ¿Por qué no hay caso judicial en ellas? Alguien dirá, claro, porque no son Ciccone y no se quedó Boudou con las acciones. Pero vamos a ver.

    Se comprueba en el expediente que no existe prueba del conocimiento entre Boudou y Vanderbroele que no sean las notas de Clarín o las manipulaciones de Lanata. No hay fotos, no hay terceros que digan que son amigos, ni conocidos, ni mucho menos que pueda ser un testaferro. La única relación comprobada es que un conocido de Vanderbroele es el inquilino de un departamento de Boudou. El propio Vanderbroele dice en la causa que no es testaferro de Boudou y que lo vió en actos públicos en un par de ocasiones.

    Y la respuesta a la AFIP el autor del párrafo más cuestionado fue un funcionario que dijo específicamente que no se lo mandó Boudou sino que es de su propio pecunio y autoría, casi de forma en función del objetivo del lineamiento político general del gobierno de mantener los puestos de trabajo. No hay otro dicho de testigo ni nada en ese respecto. Nada.

    (Ay, ay, ay, si en lugar de mirar tanto TN y leer porquerías en los medios se investigara…. cuánta menor sería la ignorancia de los intelectuales jactanciosos, no es cierto?)

    El la primer cuestión acusatoria resulta que cuando le pegaron al chancho, apareció el dueño:
    Cuando se decide la estatización quien pide una indemnización es quien considera que tiene derecho sobre las acciones de la empresa. Obvio, ¿no es cierto? Pues bien, no apareció ni Vanderbroele ni Boudou ni el amigo de Boudou…. aparecieron Brito y Moneta
    .
    Que es justamente lo que dijo Vanderbroele, que fueron estos dos, Brito, del Macro, Moneta de lo que fuera la trapisonda del República entre otras cuestiones, quienes pusieron el dinero. Y las acciones estaban a nombre de Boudou? Pues no. ¿Y se rastreó el movimiento del dinero como pidió la defensa, que demostraría que fue Brito? No, claro que no. Porque es obvio que la ponderación de la prueba echaría por tierra como falsos cualquier dicho de terceros, por eso no se substanció esa prueba fundamental en juicio.

    Existen cosas más ridículas aún, incluso contra cualquier lógica proposicional, o matemática con números reales: el 70% de las acciones que dicen que se apropió Boudou por cohecho y con negociaciones incompatibles, resulta que no son las que tenía Ciccone, ya que tenía menos. O sea que para que sea culpable de eso falta una gran parte de las acciones ¡que no se sabe dónde están!

    Resulta que tal vez algunos no se enteraron de todo esto que consta en el expediente, entretenidos con el fútil entretenimiento de vodevil de los medios que consumen.
    Eso sí, Lanata sabía donde estaba Boudou aquel viernes eh… en Carmelo, con dos bolsos. Pero claro, el pobre de Lanata no pudo ver en TN que Boudou estaba con Lula en el Senado de la Nación ese viernes a esa hora, por el simple hecho de que TN no lo pasó. Pero Lanata sigue siendo considerado periodista, por más que aparezca más ligado a cuestiones de vedettes que a cualquier análisis serio. Todo recontra-chequeado. Como en esta causa.

    Yo soy solamente un carcamán con tiempo al pedo que le gusta seguir determinados temas mientras me tomo unos tintos. Lo que me sorprende es que tipos que se dedican a lo intelectual, a la teoría, o bien a la comunicación social, no tengan el mínimo reparo en quedar en ridículo haciendo textos donde repiten cosas sin chequear y desprestigian el poco nombre que supieron conseguir.
    No sé, a mi que no soy nadie, me da un poquito de vergüencita ajena. Y tenía ganas de decirlo. Pero no por mí solamente, también por ustedes y por toda la ciudadanía. Porque cuando a ustedes se les haga obvio que encarcelar sin pruebas, las prisiones preventivas “disparadas” sin más, destruyen el estado de derecho y las instituciones, tal vez puede ser demasiado tarde y si le convino a alguien con poder, tal vez estén ustedes mismos en cana.
    O con una sociedad totalmente degradada.
    Pero ustedes no lo vieron venir.

    Ladislao Fokas.
    Mi apellido deriva del nombre común Foka, en el hotel de inmigrantes anotaban como podían, qué le vamos a hacer, y en lugar de Fokawitch anotaron así. Como cortesía lo comento.
    Lamento que en lugar de atender a los argumentos haya quienes tengan que nominar para considerar persona a su interlocutor. Da igual si alguien se llama Marcos Novaro o Lanata, o Juan.

  6. Marcos Novaro says

    Gracias por lo de “muchacho”. Y no se trata de “nominar”, si no de dar la cara para participar de una conversación.
    Lo de Moneta y Brito hace tiempo que lo escucho pero por lo que sé la explicación del Macro era que todo se resumía a un crédito que le habían dado a Vanderbrole, si se habían querido meter mucho más en el asunto no lo sé, no sería raro, lo que suena delirante es pensar que ellos habían montado el espectáculo y Boudou fue un pobre perejil que utilizaron en su confabulación y ahora mandan en cana. En fin, no suena ni mínimamente realista.

    En cuanto a la relativización de las demás pruebas ojalá tengan suerte los abogados defensores en segunda instancia, tal vez sea bueno que te consulten, parece que tenés más argumentos que Jacobo Grossman, otro preso común que se hizo pasar por revolucionario.

    Como sea, si te da tanta preocupación lo que sucede y te parece tan peligroso para el Estado de Derecho tenés todo tu derecho de decirlo, sentir pena por el futuro y demás, supongo que con tiempo se verá si tenías algo de razón o simplemente nostalgia.



Some HTML is OK

or, reply to this post via trackback.